La puerta sin retorno

La puerta sin retorno

En Cape Coast, una de las tres ciudades más importantes de Ghana, encontramos un castillo con el nombre homónimo de la ciudad, el cual fue un centro de tráfico de esclavos durante la época colonial.

Durante la época de la colonización, los ashante, (así se llamaban los nativos de Ghana) vendían los esclavos que capturaban a los ingleses a cambio de armas y alcohol. Mientras esperaban a ser enviados a América, los ingleses los encerraban en este fuerte, donde muchos de ellos morían debido a las malas condiciones de los calabozos y la falta de agua y comida.

Los esclavos que sobrevivían a este encierro eran vendidos y atravesaban la última puerta del castillo para embarcarse hacia América. Esta puerta está a orillas de la playa y fue bautizada con el nombre de “PUERTA DE NO RETORNO” ya que quien la atravesaba no regresaba jamás.

LA BÚSQUEDA DEL ORO

Esta triste historia comienza cuando a los colonizadores europeos, que en un primer momento llegaron hasta estas costas atraídos por el comercio de oro, dejó de interesarle este negocio y se convirtieron en tratantes de esclavos. Entre 1650 y 1810 las fortalezas dejaron de almacenar oro para almacenar seres humanos.

Debido a su estratégica ubicación el castillo de Cape Coast fue motivo de continuos enfrentamientos entre las potencias europeas para conseguir su dominio.

Los portugueses fueron los primeros en llegar a Cape Coast, lugar que llamaron Cabo Corso. La Compañía Sueca de África construyó un primer fuerte en madera que posteriormente se reconstruyó en piedra. Más tarde perteneció a los daneses, luego a los holandeses y finalmente, en 1664 pasó a poder de los británicos. En 1884 se convirtió en la sede del gobierno colonial británico en la Costa de Oro.

El Imperio Ashanti, en plena expansión, necesitaba armas para seguir conquistando territorios así que los ashantis capturaban a los esclavos y se los vendían a los ingleses, a cambio de alcohol y armas. Miles y miles de personas pasaron por las mazmorras de Cape Coast.

Los esclavos atravesaban la “PUERTA DE NO RETORNO” para ser embarcados y llevados al Nuevo Mundo. Las condiciones en las que viajaban al nuevo mundo eran terribles. Solo los más fuertes conseguían sobrevivir a la travesía. Al otro lado del Atlántico, a los que lograban llegar, les esperaba toda una vida de esclavitud. No volverían nunca más a sus hogares.

Como dato curioso hace unos años trajeron a algunos descendientes de esclavos desde América para cruzar la puerta en dirección contraria y volverla a cerrar. Un acto simbólico para decir que nunca más sería la puerta del no retorno.

En el año 2009, el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama durante su visita al castillo dijo haber «vivido una experiencia muy emotiva» y «como afroamericano, este es un sitio que transmite mucha tristeza, pero también es el lugar donde comienza nuestra historia.»

 

Por: Samuel Memoli

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