Colombia en llamas

Colombia en llamas

Jornadas de extrema  violencia durante las manifestaciones en Colombia han causado 19 muertos y más de 800 heridos.

Una torpe reforma tributaria propuesta por el gobierno de Iván Duque, en medio de la peor crisis económica de la historia del país cafetero, fue el detonante para multitudinarias protestas, las cuales comenzaron el 28 de abril y tienen en vilo a Colombia.

El paro nacional, convocado inicialmente por el Comité Nacional del Paro para rechazar la reforma tributaria, ha derivado en una serie de pedidos adicionales como mejores condiciones de acceso a la salud, educación y el cese del abuso policial por parte del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios). Este último ha sido acusado de grave uso excesivo de la fuerza.

Organismos de Derechos Humanos y de la comunidad internacional tienen bajo la lupa a la fuerza pública colombiana. Existen denuncias que evidenciarían el uso de armas letales por parte de la policía  contra manifestantes. El Defensor del Pueblo, Carlos Camargo, denunció que un miembro de la entidad y otras cuatro personas fueron atacados por uniformados mientras asistían a los detenidos en las marchas. «Fueron objeto de amenazas por parte de agentes de la policía nacional quienes dispararon en repetidas ocasiones al aire y al piso, tiraron granadas aturdidoras, los maltrataron verbalmente y les exigieron retirarse del lugar», declaró para Radio Nacional de Colombia.

Las protestas, en su mayoría pacíficas, se han visto empañadas por episodios de extrema violencia que, según la Fiscalía General de la Nación, sería promovida por disidencias de la extinta guerrilla de las  FARC, el grupo narcoterrorista del ELN y bandas delincuenciales. Actos de vandalismo, incineración de edificios públicos y privados, quema de buses de transporte público, ataques con ácido y bombas incendiarias contra la policía,  han sido el día a día al caer la tarde en diversas ciudades del país. La noche del martes 4 de mayo se presentó uno de los peores episodios de la protesta, cuando un grupo de manifestantes intentó quemar una estación de Policía, con diez agentes en su interior,  acto que fue rechazado por todo el arco político colombiano. Afortunadamente ninguno de los uniformados perdió la vida, no obstante varios de ellos sufrieron lesiones.

La reforma fiscal pretendía equilibrar las finanzas públicas de Colombia, la cual sigue una línea conservadora  y goza de la confianza de los mercados internacionales por su puntualidad en el pago de los compromisos de deuda. Pero los elevados aumentos que se producirían en los servicios públicos y en la canasta básica alimentaria, de alrededor de un 19% con el cobro del Impuesto del Valor Agregado (IVA); fueron pésimamente recibidos por una sociedad empobrecida y asfixiada por los altos costos de vida. La corrupción generalizada que impera en Colombia  hicieron que la población no creyera en el discurso oficial, según el cual la reforma impositiva era necesaria para mantener las políticas de ayuda social.

Si bien el proyecto de reforma tributaria que impulsaba Duque fue retirado, las manifestaciones continúan a lo largo del país.

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