“Es por excelencia nuestra fábrica de agua”: Erwing Rodriguez-Salah sobre Páramo de Sánturban

“Es por excelencia nuestra fábrica de agua”: Erwing Rodriguez-Salah sobre Páramo de Sánturban

La discusión por el Páramo de Santurbán pareciera no tener fin. Después de ocho años de que iniciara un escándalo nacional por la posibilidad de que se explotara oro a gran escala en ese ecosistema. La Corte Constitucional decidió volver todo al principio y tumbó la delimitación que se había realizado en 2014, con el fin de garantizar la participación de las comunidades y sectores afectados. Sin embargo no es seguro que todo esto conduzca a una mayor protección de este ecosistema.

El IDEAM (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales) define al complejo de Santurbán como una “estrella fluvial”, perteneciente a las cuencas hidrográficas del Caribe, Magdalena y Orinoco. Allí se origina el agua empleada para el abastecimiento de más de 2.200.000 habitantes de las áreas metropolitanas de Bucaramanga, Cúcuta y  varios municipios cercanos.

Según los estudios realizados, este ecosistema de vital importancia, no solo en términos de la diversidad biológica, representada en 457 especies de plantas vasculares, helechos y afines, y 293 especies de fauna vertebrada, sino también por la alta oferta hídrica de la que depende el desarrollo de los procesos productivos que se realizan en la región.

En entrevista exclusiva con VISIÓN el representante del Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana y del Comité en defensa del Agua y del Páramo de Santurbán Erwing Rodriguez-Salah aseguró que “con la delimitación de 2014 se configuró el engaño más grande en la historia ambiental del país, algo que la opinión pública poco conoce”.

Rodriguez-Salah aseguró que “el propósito es velar para que se tenga una delimitación garantista con el agua de las vigentes y futuras generaciones de santandereanos”.

Asimismo “el Gobierno en su propósito de echar a andar su locomotora minera sin contemplaciones con el medio ambiente y en contravía de nuestro derecho al agua y al entorno sano se fue separando sin ningún argumento científico del criterio técnico del Instituto Alexander Von Humboldt”, expresó.

VISIÓN: ¿Cuál es el conflicto que se está presentando en Colombia por la delimitación del Páramo de Santurbán?

Erwing Rodriguez-Salah: En este momento debemos hacer seguimiento a la sentencia T361 (mayo de 2017) de la Corte Constitucional que exige una nueva delimitación del Páramo de Santurbán por considerar que la entregada por el Gobierno, el 19 de diciembre de 2014 mediante Resolución 2090 del Ministerio de Ambiente y desarrollo Sostenible, vulneró el derecho fundamental a la participación ambiental de quienes fuimos los accionantes de la tutela.

El propósito es velar para que se realice una nueva delimitación garantista con el agua de las vigentes y futuras generaciones de santandereanos. Hoy respetuosos de nuestra Carta Magna nos acogemos al mandato de la Corte Constitucional que exige una nueva delimitación de Santurbán, pero a decir verdad, no debimos llegar hasta esta instancia.

Todo es culpa del Gobierno, pues  consciente de que había un impedimento legal para hacer minería en los páramos y con el antecedente de que la sociedad civil santandereana liderada por Fenalco Santander logró detener la explotación a cielo abierto en Santurbán, años 2010-2011, cometió la barbaridad de volver a delimitar los páramos los cuales ya estaban delimitados, arguyendo unos supuestos estudios económicos y sociales que aunque pedimos jamás nos los dieron a conocer como consta en la sentencia T-361. Todo un despropósito.

Con la delimitación de 2014 se configuró el engaño más grande en la historia ambiental del país, algo que la opinión pública poco conoce. Lo que hizo el gobierno con esa delimitación fue legalizar las empresas mineras en la zona, en otras palabras la Resolución 2090 no fue garantista para proteger el agua, sino acomodatoria de las mineras en la zona. Por ejemplo, en zona de restauración contemplada por la Resolución 2090 se permitiría  la minería, un completo absurdo pues no puede haber nada más incompatible con la restauración de un ecosistema que la actividad minera.

El Gobierno en su propósito de echar a andar su locomotora minera sin contemplaciones con el medio ambiente y en contravía de nuestro derecho al agua y al entorno sano se fue separando del criterio técnico del Instituto Alexander Von Humboldt, y sin ningún argumento científico dejó por fuera de lo que éste considera páramo más de 30 000 hectáreas, una cifra bastante similar al número de hectáreas que hay concesionadas en títulos mineros.

En octubre de 2017 Santander marchó para exigir “No a la minería en Santurbán”.

VISIÓN: ¿En que se ve beneficiado el gobierno al hacer la delimitación de esta forma?E.R.S.:No podemos desconocer el contexto de corrupción rampante que hay en nuestro país. Hoy, estamos lamentablemente en el país de los Reficar, los Odebrecht con una corrupción que ha alcanzado ribetes históricos y que incluso ha llegado a permear hasta la Justicia, en lo que se ha denominado el “cartel de la toga”.

En reunión sostenida con el ministro de Ambiente apreciaba que nos encontramos en una especie del “teatro de lo absurdo” de Santurbán, porque sólo ha habido engaño tras engaño en franco favorecimiento de los intereses particulares de las empresas mineras y en contravía del derecho al agua de nuestros hijos.

El problema viene de tiempo atrás cuando se concesionaron títulos mineros en zonas de páramos, no es solo de la administración del presidente, Santos, recordemos la feria de los títulos mineros en la anterior administración a esta.

Este Gobierno ha dado muestras de estar más interesado en proteger unos supuestos derechos adquiridos de las mineras que en defender y blindar el agua de los santandereanos.

Santurbán se convirtió en un referente nacional de manera que todo los que se aplique a este páramo se va a replicar a los que hay en el país. Cuando se oficializó la Resolución 2090, el Gobierno esgrimió “con cierto orgullo” que este modelo había sido ejemplar y se iba replicar a los 36 páramos restantes del país. El 20 de enero de este año Santos indicó, que  ya se habían completado 30 de los 36 páramos del país.

La Corte exigió hacer una nueva delimitación que no puede ser inferior a la anterior por considerar que se vulneró el derecho a la participación ambiental. Hay un afán del Gobierno Santos por mal-delimitar los páramos del país, de hecho ha habido protestas, porque algunas comunidades  sienten que no fueron tenidas en cuenta y perjudicadas en la delimitación del Páramo del Almorzadero.

Ahora la sentencia T-361 dice exactamente qué se debe tener en cuenta la participación ambiental de todas las comunidades afectadas por la delimitación del Complejo de Páramo Santurbán Berlín. No hubo una concertación como tal, simplemente el Gobierno llegó a informar la delimitación que había hecho. El Gobierno no puede configurar una especie de dictadura ambiental por no tener en cuenta las voces de las comunidades.

VISIÓN: ¿Porque es importante que la delimitación se haga bien?

El estudio del Instituto Alexander Von Humboldt, indicaba que la delimitación debía basarse en 135.253 hectáreas (el páramo se encuentra en jurisdicciones de Santander y Norte de Santander). El acto administrativo de la resolución 2090 protegió sólo 98.994 hectáreas.

Se partió de 129.752 hectáreas pues de las 135.253 iniciales se escindieron 5.501 ha que están bajo jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), porque esta no entregó los estudios socio-económicos. En la práctica, quedaron por fuera y desprotegidas más de 30.000 hectáreas de acuerdo  con el concepto del Von Humboldt, cifra bastante similar a las que hay concesionadas en títulos mineros.

No podemos aceptar proyectos de minería por encima de las bocatomas del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, ubicados en Santurbán o en sus ecosistemas circunvecinos complementarios porque de ser aprobados perjudicarían nuestra agua en cantidad y calidad.

Los páramos y ecosistemas circunvecinos son frágiles y vulnerables. Los proyectos de minería causarían daños no mitigables, irreversibles, irreparables y a perpetuidad en contra del agua.

VISIÓN: ¿Por qué el Páramo de Santurbán es tan importante para Colombia?

R.S.:Este Páramo es por excelencia nuestra fábrica de agua. Solo el 2.3 % del territorio de Colombia es páramo, esto representa el 50 % de los páramos del mundo y el 85 % del agua que consumimos los colombianos, que se produce es de los páramos.

Por ejemplo, la minera Minesa, ubicada en lo que se considera bosque alto andino, piensa remover en 23 años, 7.000 toneladas de roca al día, una cifra equivalente a lo que recibe diariamente el relleno de Doña Juana en Bogotá, representado en basuras. Si se multiplica 7 000 toneladas día por 365 días por 23 años, veremos la magnitud de la explotación.

Por otra parte, asociados a la explotación del oro, la plata y el cobre hay una serie de elementos presentes allí que aunque permanecen inactivos en la alta montaña, durante el proceso de explotación de la mega minería liberan su altísima toxicidad. Tal es el caso del arsénico y los sulfuros que son altamente venenosos.

Por cada gramo de oro hay alrededor de cuarenta gramos de arsénico, y en la explotación se contaminan las aguas y el suelo, lo que significa  dañar la comida y la bebida. Los sulfuros llevan al proceso de acidificación de las aguas lo que es igual a contaminación.

Además, allí están presentes elementos radiactivos como el Uranio. Según el experto Gonzalo Peña, la empresa Greystar encontró que había aproximadamente 39 gramos de Uranio por tonelada Así, no hay ninguna manera de hacer minería bien hecha en los páramos. Las cifras de la megaminería hablan por sí solas. El páramo comprende el suelo con su cobertura vegetal y el subsuelo, y hay una estrechísima relación entre las aguas superficiales y subterráneas. Al colosal engaño del gobierno Santos con su delimitación de Santurbán le sigue el engaño de la minería bien hecha en páramos.

VISIÓN: ¿Cuál es el beneficio económico de la minería para esta región del país?

No hay ninguna ganancia que valga la pena para la región, todo es engaño. Si el Gobierno cumpliera con sus deberes Constitucionales en materia de protección ambiental no tendrían cabida mineras que vienen a vender mentiras como el de la minería bien hecha en la zona de páramo, un imposible.

La minería ilegal hay que erradicarla del país. Pero la minería, supuestamente legal, lo digo porque se permiten que lleguen mineras a una zona que es páramo, pero que para el Gobierno no lo es porque se encargó de trazar una línea arbitraria (“delimitación”) para legalizarlas en el páramo, tampoco puede existir.

La megaminería tiene unos altísimos impactos, sus cifras hablan por si solas. La minería ilegal debe ser erradicada, pero puede ser mucho más peligrosa aquella que se cataloga como legal, pero que en la práctica no lo es. Solo porque las autoridades le otorgaron una licencia con base en una delimitación amañada. La mejor forma de desvirtuar el concepto de páramo es hacer una delimitación amañada como la que entregó el Gobierno en 2014 con la Resolución 2090, y que resultó viciada según dictamen de la Corte.

 

 

 

admin
ADMINISTRATOR
PROFILE

Más noticias