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La muerte de la moral

Hace unos días fui a Bazurto con el ánimo de comprar pescado. Allí, al lado de los pescados, el vendedor tenía un balde lleno de sangre de ganado con la que salpicaba los peces que vienen congelados de Argentina , para que el cliente los viera frescos.

Ese es el síntoma claro de que la corrupción se metió en la médula de toda actividad económica y social del país, mientras nosotros nos hacemos los pendejos, cerramos los ojos o miramos para otro lado.

Tratamos de encontrar sabor en el pollo loco que nos venden, producto del alimento que le dan, las hormonas que le inyectan y de que no lo dejan dormir para que su ciclo de producción sea de 38 días. Esto sucede con el 90 % de lo que consumimos: Pavos, Cerdos, Ganado. Y la culpa es de estos gobiernos tramposos qué hemos tenido , que en su afán de obtener más ingresos, tienen al ciudadano atrapado, acorralado y no le dejan el espacio para maniobrar, emprender y mucho menos para pensar. Todo esto nos indica que como nación, hemos tocado fondo y ha llegado el momento de refundar la República.

Tratare de explicar el origen de todo esto:

La Moral , a través de la historia, siempre ha sido la fuente que facilita a la sociedad el control social y se debe a sus dos componentes, el afectivo que tiene que ver con la tradición familiar y la conciencia o voz interna que le señala lo bueno y lo malo, de acuerdo a los valores recibidos en casa. Por eso ustedes encuentran en la biblia; Jesús hijo de José, hijo de Jacob, hijo de David, etc. Eso indicaba la casta de la familia.

El hábitat de la Moral es la familia y al desaparecer o transformarse la visión de esta, la moral desapareció y con ella desapareció el control social y terminamos en este desorden apocalíptico que hoy vivimos. Nadie respeta a nadie.

Los periodistas y líderes de opinión estaban obligados a cumplir esas tareas, pero se volvieron militantes, activistas. Y no solo no la cumplen sino que terminan desinformando.

Hoy tenemos dos candidatos populistas entre los cuales debemos escoger.

Un anciano, plan C de URIBE, que parece una caricatura y con desparpajo se burla de “unos pobres hombrecitos a los cuales les vende un apto de 40 millones en 100” y durante 15 años le pagan intereses y se frota las manos y dice: “que delicia”. Y los medios aplauden como quien festeja las travesuras de un niño. No tiene un programa serio.

No lo pueden controlar como a Fico por Whatsapp y por eso no va a debates. Tiene una imputación por corrupción y se presenta como el anti-corrupto. Eso nos recuerda al zar anticorrupción que fue extraditado a USA, precisamente por corrupción.

Mientras tanto un estadista como Petro, tiene que soportar toda la guerra sucia, mediática , de los líderes de opinión y periodistas activistas y militantes, que ahora quieren expropiarle hasta el lugar de nacimiento, en su afán de que los costeños no voten costeño..Ahora según ellos, Petro no es costeño y piden votar por Rodolfo.

La historia mas miserable y triste que ha vivido Colombia es el asesinato de 6.402 ciudadanos, en su mayoría jóvenes, que con engaños fueron asesinados en el gobierno de Uribe (falsos positivos) . Y este Rodolfo Hernández es más de lo mismo, solo que PEOR.

Por todo esto, votaré por Petro, un Estadista, costeño, para la presidencia.

Author

Jorge Barros

Periodista colombiano especializado en temas políticos y económicos. Director la Revista VISIÓN desde el año 2002.