El sinsabor de la democracia colombiana junto al reto del presidente Petro de mantenerla para garantizar la paz social
Aunque el triunfo electoral de Gustavo Petro era una posibilidad que desde hace meses se contemplaba como probable, la certeza de su llegada a la Casa de Nariño, a partir de agosto, ha redoblado la preocupación de diferentes sectores políticos de nuestro continente.
Y no es para menos.
A pesar de que, a través de redes sociales y otros medios, han surgido denuncias de serias irregularidades en diferentes centros de votación durante la segunda ronda de los comicios presidenciales colombianos, efectuada el pasado 19 de junio, las mismas no han cobrado la fuerza necesaria para incidir en el resultado final, que evidenció la preferencia de poco más de un millón de colombianos a favor del candidato de la izquierda.
Así lo reconoció, la misma noche en que se efectuaron las votaciones, el adversario político de Gustavo Petro, el Ing. Rodolfo Hernández.
En horas siguientes empezaron a llegar los mensajes de felicitación para el presidente electo, de parte de las dictaduras totalitarias de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Anthony Blinken, felicitó al pueblo colombiano por ejercer el voto y aseguró que espera continuar la asociación con el país, junto al nuevo presidente, para la construcción de un hemisferio más democrático y equitativo.
Por su parte, el Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols, expresó: “Hoy, celebramos la democracia colombiana y su proceso electoral pacífico. Esperamos trabajar de cerca con el gobierno de @petrogustavo para promover objetivos comunes para nuestros pueblos”.
Los mensajes de Blinken y Nichols, originalmente en idioma inglés, fueron reproducidos, con su correspondiente traducción en español, por la cuenta en Twitter de la Embajada de los Estados Unidos en Colombia.
“La democracia no es una flor frágil; aún necesita cultivarse”
Ronald Reagan
A nivel interno, políticos estadounidenses no tuvieron reservas en lamentar la victoria electoral de Petro. La congresista María Elvira Salazar manifestó sentirse “muy consternada” por los resultados electorales en Colombia, añadiendo que “Petro es ladrón, terrorista y marxista, un apologista de Castro y Chávez”.
Por otro lado, el gobernador de la Florida, Ron DeSantis, calificó a Petro, durante una rueda de prensa, como "un ex narcoterrorista marxista" y aseguró que su triunfo presidencial es preocupante y decepcionante. "La propagación de la ideología totalitaria de izquierda en el hemisferio occidental es una amenaza creciente. Florida apoya a los colombiano-estadounidenses del lado de la libertad”.
Otros políticos, como el ex preso político cubano, Ángel Moya, coincidieron al expresar sus temores de que, el triunfo de Petro como futuro presidente de Colombia, reforzará las alianzas con los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
En lo personal y como fiel creyente en la democracia y en los derechos humanos, estoy convencido de que una mayoría de los colombianos que salieron a votar el 19 de junio, expresó, a través del voto, su preferencia por Gustavo Petro para dirigir los destinos de Colombia durante el cuatrienio 2022-2026. Coincido también con los expertos en temas políticos en cuanto a que dichos resultados reflejan una Colombia, prácticamente, partida a la mitad con poca experiencia en lo que significa elegir personajes con antecedentes nulos en conocimiento de democracia y respeto a los derechos humanos, y que ese hecho demanda, del nuevo gobernante, serenidad, prudencia, tolerancia y receptividad, independientemente de su ideología política.
Colombia es un gran país, con un pueblo noble, trabajador, emprendedor, y tradicionalmente amante de la libertad y de la democracia.
Me alegra que esta democracia, que le ha permitido llegar al poder al doctor Petro, siga siendo sagradamente respetada durante los próximos cuatro años, con pleno goce de las libertades ciudadanas y el respeto de los derechos humanos de todo el pueblo colombiano, sin ninguna clase de discriminación.
Es mi esperanza también, que el nuevo gobierno de Colombia sepa interpretar y ser solidario con las aspiraciones del pueblo de Nicaragua que, como ha podido hacerlo el de Colombia, quiere gozar del derecho de acudir libremente a las urnas para que su voto decida quién gobernará al país durante el período definido por la Constitución, y delimitado por ella misma y las leyes de la República.
Y que el pasado guerrillero del Dr. Petro sea solo eso, un pasado sin incidencia ni sombra en el porvenir de Colombia, demostrando que los latinoamericanos hemos llegado a la madurez política de Europa para alternar, sin sobresaltos ni temores, entre gobernantes de ideologías políticas muy diversas, sin desbordar el cauce del derrotero institucional.
Que Dios bendiga a Colombia. Que Dios bendiga a Nicaragua.
Fuente Imagen: Facebook Presidencia de la República de Colombia