La ley que busca salvar los medios de comunicación en EE.UU
La Ley de Preservación y Competencia del Periodismo (Journalism Competition and Preservation Act, JCPA), ha sido presentada en el Congreso estadounidense como una manera de ayudar a las empresas de medios a superar la crisis económica que enfrentan, causada principalmente por la irrupción de las redes sociales y su dominio en el sector publicitario.
El proyecto de ley, introducido en marzo por dos senadores, la demócrata Amy Klobuchar, de Minnesota, y el republicano John Kennedy, de Louisiana; funcionaría concediendo una exención antimonopolio a los sitios de noticias, permitiéndoles negociar en bloque con gigantes tecnológicos como Google y Facebook, con el objetivo de que los medios reciban un pago cada vez que esos sitios enlacen a artículos de noticias.
"El Comité Judicial del Senado ha vuelto a plantar cara a las empresas tecnológicas monopolísticas de forma bipartidista. Como hija de un periodista, entiendo de primera mano el papel vital que desempeña una prensa libre en el fortalecimiento de nuestra democracia. Pero la información local se enfrenta a una crisis existencial, con la caída en picado de los ingresos por publicidad, el cierre de periódicos y muchas comunidades rurales convertidas en "desiertos informativos" sin acceso a la información local. Para preservar un periodismo fuerte e independiente tenemos que asegurarnos de que las organizaciones de noticias sean capaces de negociar en igualdad de condiciones con las plataformas en línea que han llegado a dominar la distribución de noticias y la publicidad digital", dijo Klobuchar.
Con la nueva Ley de Competencia y Preservación del Periodismo los proveedores de periodismo digital elegibles podrán formar entidades de negociación conjunta para negociar colectivamente con las plataformas digitales dominantes. Asimismo, permitirá a los editores de noticias exigir un arbitraje de oferta final si su negociación conjunta con una plataforma no da lugar a un acuerdo al cabo de seis meses y las gigantes tecnológicas negocien de buena fe con las organizaciones de noticias.
Pretende, a su vez, crear un puerto seguro limitado de las leyes antimonopolio federales y estatales para los proveedores de periodismo digital que les permita participar en negociaciones conjuntas y arbitraje y, como parte de esas negociaciones, retener conjuntamente su contenido de una plataforma cubierta.
Periodismo en crisis económica
La irrupción de los gigantes tecnológicos tuvo un severo impacto en la economía de los medios periodísticos. Según datos proporcionados por News Media Alliance, de Estados Unidos, la audiencia y la demanda por más contenido se ha multiplicado por 10 en la última década, pero paradójicamente, los ingresos de los medios se redujeron en un 50%.
Esto debido a que Facebook y Google se quedan con la mayoría de los beneficios de la distribución de los contenidos periodísticos y de la publicidad que generan con ellos. Su control de los mercados publicitarios digitales, y de la gran mayoría de los datos de esos mercados, les permite exprimir a las publicaciones y a los anunciantes extrayendo mayores cuotas de ingresos publicitarios. La nueva ley, según sus proponentes, permitirá y obligará a los medios y a las plataformas a negociar un precio justo por los contenidos noticiosos.
En mayo de 2022 un panel de expertos se reunió en Tegucigalpa, Honduras, para abordar temas sobre la sostenibilidad de la industria periodística. El evento fue organizado por Diálogo Interamericano (IAD), un think tank basado en EE.UU.
El presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, Jorge Canahuati, explicó que la pandemia aceleró la crisis económica de la industria periodística, a la que se sumó el deterioro de su mayor sustento, la publicidad, que en el ámbito digital fue absorbida en un alto porcentaje por las grandes plataformas globales.
Las plataformas se resisten a pagar por los contenidos noticiosos generados por los diversos medios de comunicación, lo cual ha acelerado la crisis económica de estos. “Las empresas digitales no deben escatimar esfuerzos para respaldar a los medios, no solo por razones de derecho intelectual, sino porque los contenidos periodísticos les ayudan a contrarrestar la desinformación y las noticias falsas de sus plataformas”, dijo Canahuati.
En esta línea, la senadora demócrata Amy Klobuchar señaló que la iniciativa simplemente permite que las organizaciones de noticias se unan para negociar mejores precios por su contenido con “las compañías más grandes que el mundo ha conocido”.
“En un trimestre, Google obtuvo 66.000 millones de dólares en ingresos por publicidad mientras que los periódicos y pequeñas estaciones de radio cerraban a diestra y siniestra”, comentó Klobuchar. “Simplemente intentamos conseguir un precio justo por los contenidos”, añadió.
Meta amenaza con quitar noticias de su plataforma
La empresa matriz de Facebook, Meta, anunció que se vería obligada a eliminar las noticias de su plataforma si el Congreso de Estados Unidos aprueba la Ley de Competencia y Preservación del Periodismo.
Según el vocero de Meta, Andy Stone, sería preferible retirar las noticias de sus plataformas que “someterse a negociaciones impuestas por el gobierno que ignoran injustamente el valor que proporcionamos a los medios de comunicación”. Agregó que la propuesta de ley no reconoce que los periódicos ponen contenido en la plataforma porque se “benefician de sus resultados, no al revés. El uso de la plataforma aumenta el tráfico y las suscripciones de esos medios”.
Esta misma postura tuvo la empresa fundada por Mark Zuckerberg cuando amenazó previamente con bloquear las noticias en Canadá y Australia cuando se propusieron leyes similares en esos países.
“Ninguna empresa debería verse obligada a pagar por el contenido que los usuarios no quieren ver y eso no es una fuente significativa de ingresos”, finalizó Stone.
Críticas al proyecto de Ley
Para Katharine Trendacosta y Mitch Stoltz, de Electronic Frontier Foundation, hay algunos problemas importantes y fundamentales con la nueva legislación.
En un informe presentado por la EFF se destaca que centrarse en cobrar por los enlaces tiene aún menos sentido cuando el problema de fondo ha sido el dominio del mercado de la publicidad digital, por parte de unos pocos actores enormes. El problema subyace en pretender solucionar los mecanismos de financiación para los medios de comunicación al crear un derecho implícito para controlar los enlaces en cualquier contexto, ya que esto no preservará el periodismo, sino que antes será aún más perjudicial.
La Ley de Competencia y Preservación del Periodismo propinaría la creación de “cárteles” de grandes medios de comunicación que tendrían el poder para negociar con Google o Facebook.
Otro de los problemas que señala el documento es la insostenibilidad de restringir quién puede enlazar a las páginas disponibles públicamente en la web. Eso implica una especie de derecho de propiedad sobre los enlaces, una propiedad sobre cómo se comparte la información. Esto tendría graves consecuencias para todo Internet, que depende de la capacidad de enlazar con fuentes de información de todo el mundo. Enlazar no es una infracción de los derechos de autor, al menos según la legislación actual de los Estados Unidos. Pero con la ley JCPA se correría el riesgo de crear una nueva ley de cuasi-derechos de autor para los enlaces, o incluso llevar a los tribunales a ampliar la ley de derechos de autor para cubrir algunas formas de enlaces.
Los agregadores de noticias y los motores de búsqueda simplemente se negarán a enlazar con los medios de comunicación que exijan un pago, lo que significa que algunas de las fuentes más fiables de noticias e información serán mucho menos accesibles para el público.
Eso no solo afecta a Google y a Facebook. Afecta a todos los que comparten artículos en línea. Afecta incluso a los periodistas de las redacciones más pequeñas, que basan su información en la de otros y enlazan con esas historias. Es una buena práctica periodística. Permite a los lectores ver de dónde procede la información y rastrear una historia hasta su inicio. Es el equivalente en Internet a una nota a pie de página. Si de repente se convierte en algo complicado de enlazar, los lectores pierden información y contexto valiosos.
Caso australiano
Una ley australiana similar que entró en vigor en marzo de 2021, después de que las conversaciones con las grandes empresas tecnológicas llevaran a un breve cierre de los canales de noticias de Facebook en el país, ha funcionado en gran medida, según un informe del Ministerio del Tesoro australiano.
Para el Gobierno del país oceánico la ley ha servido para que las plataformas "remuneren de manera justa" a los medios por sus contenidos mediante acuerdos que, sin la iniciativa, habrían sido "muy poco probables" de alcanzar.
Desde que entró en vigor el Código de Negociación de los Medios de Comunicación, varias empresas tecnológicas, entre ellas Meta y Alphabet, han firmado más de 30 acuerdos con medios de comunicación, compensándoles por los contenidos que generan clics y dólares de publicidad, añade el informe.
“Al menos algunos de estos acuerdos han permitido a las empresas de noticias, en particular, emplear periodistas adicionales y realizar otras inversiones valiosas para ayudar en sus operaciones”, señala el documento.
Para los australianos, se puede encontrar un equilibrio entre la libertad y la regulación que apoye al periodismo como pilar fundamental de una democracia.
Periódicos y plataformas deben coexistir y encontrar modelos de negocio saludables
La desaparición del periodismo es mala para el conocimiento de la realidad, para el debate plural y, por tanto, para la sociedad. El Gobierno australiano dio los primeros pasos para ayudar a solventar la crisis económica que padecen los medios. En diversos países se está buscando equilibrar la balanza financiera para evitar los desiertos informativos. Aunque se están dando pasos para ayudar a los medios de comunicación, la solución definitiva aún no está clara.
Para Colby Hall, editor fundador de Mediaite, sitio web estadounidense que cubre la intersección entre medios de comunicación y política, las redes sociales sin noticias “son solo bromas, memes, fotos de sus hijos y chismes”. Sin embargo, destaca que si bien se necesitan contenidos noticiosos, “las redes sociales son el futuro”.
“¿Cómo podemos unir a los dos para que haya dos instituciones saludables, y el cuerpo político pueda estar bien informado con personas razonables, personas confiables o puntos de vista y podamos ser más inteligentes y no solo ser presa de los chismes y la propaganda?” dijo Hall.
Para Hall “los gigantes tecnológicos como Google y Facebook deben pagar su justa proporción por el valor de una creación intelectual como son las noticias”.