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“Cartagena necesita infraestructura para producir bienestar”: Arquitecto Gabriel Rodríguez Osorio

La ciudad colombiana de Cartagena, conocida como la Capital Romántica de América, es uno de los destinos más apetecidos, no solo por los latinoamericanos, sino también por los turistas provenientes de todo el mundo.

Finalizando el 2022, los lectores de la revista Wanderlust la escogieron como la tercera ciudad más deseada para visitar por parte de los turistas internacionales. La Heroica se ubicó así, por encima de Singapur, Río de Janeiro y Montreal.

Precisamente esta calificación la pone en una posición de privilegio, pero también la desafía sobre todo en lo referente a infraestructura, pues necesita un avance sustancial.

El objetivo debe ser por supuesto impulsar su crecimiento económico, apalancar la generación de empleo y mejorar la calidad de vida de los cartageneros y estimular aún más el turismo.

En entrevista exclusiva con VISIÓN, Gabriel Rodríguez Osorio, arquitecto urbanista especialista en ordenamiento territorial, nos entregó un importante diagnóstico sobre la situación actual de la infraestructura de Cartagena. “Hay una gran cantidad de obras públicas que no se han hecho. Los cartageneros no son buenos ejecutores, la nueva generación ha sido incapaz de cumplir con el reto que se les ha impuesto de construir la infraestructura”, indicó.

Por un lado, Cartagena carece de una política en cuanto a infraestructura que se mantenga en el tiempo. Por otro lado, el cambio constante de alcaldes en los últimos ocho años ha impedido la continuidad de los proyectos. Rodríguez indicó incluso que la ciudad “no tiene una visión muy clara y los gobernantes llegan sin saber cuál es el propósito”.

Cartagena tiene un gran potencial aprovechable que los próximos gobernantes de la ciudad deben explotar haciendo buen uso de las Asociaciones Público-Privadas, y haciendo firme oposición a la corrupción.

VISIÓN: ¿Cuál es el encanto que tiene Cartagena que la convierte en un icono en Latinoamérica y la hace atractiva para los turistas?

Gabriel Rodríguez Osorio: Cartagena fue declarada en 1984 patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Esta es una ciudad geográficamente muy bella e impresionante, porque está llena de agua por todos lados. Hay un legado español de arquitectura doméstica y militar muy importante que los cartageneros han sabido preservar; El Corralito de Piedra ha sido objeto de visita de muchos turistas, pues el centro histórico está muy bien conservado.

Además, el cartagenero es muy hospitalario, se encuentra muy buena gastronomía, hay entretenimiento y a solo media hora en bote está el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, que es un lugar bellísimo.

A muy pocos kilómetros hay playas blancas divinas y un mar delicioso con temperaturas cálidas, que no se encuentran fácilmente. Por eso ha sido apetecida constantemente por el turismo nacional e internacional, que cada día crece más. La ciudad debería estar preparada para la llegada masiva de visitantes, pero no es así, porque no ha tenido buenos gobernantes.

La empresa privada va a buen ritmo haciendo hoteles, centros comerciales y abriendo nuevas fronteras inmobiliarias, pero la administración pública va a cero kilómetros cuando debería ir en paralelo para que la ciudad se desarrolle y produzca más riqueza y empleo.

Todo ese patrimonio de la defensa militar de Cartagena fue muy apetecido en la colonia, porque aquí era el primer puerto de la corona española en América, por el cual salía todo el oro y la plata que se llevaban hacia España.

De hecho, se dice que el sistema capitalista como tal nace con el descubrimiento de América, porque fue mucha riqueza la que saquearon de Cartagena. Las fibras, la pimienta y todo tipo de especias nuevas fueron llegando al viejo mundo europeo y esto suscitó todo el desarrollo de una economía en Europa en ese momento.

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**Los lectores de la revista Wanderlust escogieron a Cartagena de Indias como la tercera ciudad más deseada para visitar por parte de los turistas internacionales.
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*El deteroiro de su infraestructura atenta contra el progreso de 'La Heroica'.

VISIÓN: ¿Cuál es su diagnóstico con respecto al estado de la infraestructura de Cartagena actualmente?

G.R.O.: Cartagena tiene una gran deuda de obras públicas acumuladas durante mucho tiempo, por lo que precisamente mencionaba antes y es que no ha tenido buenos alcaldes.

La ciudad ha sido presa de la corrupción política, que sabemos en Colombia es generalizada. Los gobernantes llegan sin una visión clara y las obras que se necesitan se van aplazando. Una muy importante que fue postergada es la de los drenajes pluviales, porque los meses de lluvia son bastantes y cuando coincide con la marea alta, ocurren inundaciones y se produce una gran desvalorización de los inmuebles. Incluso esta situación trunca el desarrollo de la vida cotidiana, la movilidad y redunda en la economía y el bienestar de los ciudadanos.

Entonces, hay una gran cantidad de obras públicas que no se han hecho. Los cartageneros no son buenos ejecutores, la nueva generación ha sido incapaz de cumplir con el reto que se les ha impuesto de construir la infraestructura. Esta es una tarea muy importante, porque los hombres pasan, pero el legado de obras públicas queda.

La falta de los drenajes pluviales afecta todo el territorio urbano y a los 1.200.000 habitantes que tiene la ciudad. Pero también hay falencias en la movilidad porque no se construyen nuevas vías, a pesar de que se diseñó un plan vial no se ha ejecutado ni siquiera en un 40%. Las pocas vías que hay están en mal estado por falta de mantenimiento. Incluso Cartagena adolece de una buena red hospitalaria. Las obras se han empezado a ejecutar desde hace diez o quince años y no se terminan.

Entonces, todo eso se ha venido aplazando y mucho ha sido por la corrupción que permea la administración pública. Todo está atrasado la red de escuelas, la red vial y la red hospitalaria.

VISIÓN: Usted tuvo la oportunidad de hacer parte del equipo de profesionales que realizaron el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de la ciudad. ¿En qué parte del proceso de la implementación del POT va Cartagena?

G.R.O.: Yo hice parte del equipo que formuló e hizo el diagnóstico de ciudad y elaboró el POT, que está vigente. El cual realizamos durante casi cuatro años, allí me desempeñé como el director del área de servicios públicos, agua potable, alcantarillado, energía eléctrica, gas domiciliario y sistema vial. Un amplio equipo interdisciplinario de profesionales formulamos un gran plan que se mantiene todavía vigente y del cual no se ha hecho ni siquiera el 40%. Está todo por hacerse, el plan vial no se ha ejecutado tampoco.

Incluso los grandes macroproyectos, como el de la Ciénaga de la Virgen sigue sin realizarse, está en cero ejecución. Así hay muchos proyectos que no se han ejecutado, ni siquiera y la ciudad está pensando en hacer un nuevo POT. Sí habría que revisar algunos indicadores, porque la ciudad ha ido creciendo.

Esto se debe a la falta de instrumentos de financiación, a la corrupción y a los dineros que se desperdician en la ejecución de obras que son mal contratadas. No somos buenos ejecutores y se ha acumulado lo que se planeó.

Así que los nuevos gobernantes que se elijan tienen que hacer uso de ello y darle continuidad en el tiempo. Como no hay una misión ni una planeación pues se desperdician los atributos de Cartagena y la ciudad duerme en sus laureles y todo queda archivado y no se ejecutan las obras.

VISIÓN: ¿Qué tanto ha influido la rotación de mandatarios de la ciudad en la continuidad de los proyectos de infraestructura?

G.R.O.: Esto ha influido notablemente porque llegó un momento en que tuvimos ocho alcaldes en cuatro años. Por lo tanto, que continuidad puede haber, a pesar de que la ciudad se ha estudiado y tiene un Plan de Ordenamiento Territorial muy bueno. La Heroica no tiene una visión muy clara y los gobernantes llegan igual, sin saber cuál es el propósito.

Personalmente creo que la vocación de esta ciudad es el turismo, porque tiene muchos atributos que se pueden explotar y que están inexplotados. No ha habido continuidad de los procesos, cada alcalde que llega hace lo que le da la gana y lo que le conviene, mucho porque el interés personal prima sobre el colectivo.

Como no nos hemos puesto de acuerdo para tener un único horizonte hacia dónde ir, los gobernantes llegan y no saben qué hacer. Además, somos presa de los intereses, sobre todo de la clase política.

En las pequeñas contrataciones que se hacen, por ejemplo, para hacer la red hospitalaria que contrató la ciudad, se hizo un empréstito de 250.000 millones de pesos colombianos, toda esa plata se perdió y ya hay un atraso de diez años en la construcción.

No hay una continuidad como en Bogotá o Barranquilla, donde hubo tres o cuatro gobernantes que siguieron la pauta que los anteriores alcaldes habían dejado.

VISIÓN: ¿Qué planes tiene la Alcaldía actual que estén relacionados con la infraestructura y que apuntan a mejorar la calidad de vida de los cartageneros?

G.R.O.: Precisamente el alcalde William Dau ha dicho que no había sido elegido para hacer obras públicas, sino para atacar la corrupción. Viene intentando, pero no lo ha logrado porque es un mal que está desde hace mucho tiempo atrás y no es fácil combatirlo. Un alcalde se elige no solo para luchar contra ese delito, esto debería ser intrínseco.

Más bien debe llegar para hacer las obras públicas que demanda la ciudad para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. El fin último de un gobernante es que sus gobernados sean felices, proporcionándoles bienestar.

Pero tenemos déficit de vivienda de interés social de entre 80 mil o 90 mil; también hay debilidades en cuanto al mejoramiento de la calidad de los hogares. Así mismo ocurre en las escuelas, se están cayendo, han sucedido accidentes muy graves, se han derribado muros donde están los niños.

Entonces, el alcalde no ha podido combatir la corrupción y tampoco ha ejecutado obras públicas. Pasó de un año para otro con un gran presupuesto guardado sin ejecutar, que alcanzaba casi los 300.000 millones de pesos colombianos, habiendo tantas necesidades en la ciudad.

No hemos tenido buenos alcaldes. Los que llegan con buenas intenciones, por el tema de la corrupción, no hacen las obras públicas que se requieren. Se necesitan alcaldes que tengan visión de ciudad y de urbanismo, que construyan infraestructura para producir bienestar. Que sean eficientes para mejorar la movilidad, que proporcionen acceso a una vivienda, así sea pequeña pero digna; que trabajen por la salubridad de los cuerpos de agua que todavía siguen recibiendo descarga de aguas contaminadas. En fin, hay que hacer todo y los alcaldes no lo han hecho.

VISIÓN: ¿Cómo le ha ido a la ciudad en la realización de proyectos en Asociación Público-Privada (APP)?

G.R.O.: Cartagena es una ciudad tan apetecida, que tiene la más alta valorización a nivel nacional, incluso más que Bogotá, que es la capital del país. Por esto, los empresarios vienen haciendo grandes inversiones en nuevos edificios, hoteles y centros comerciales, pero el gobierno de la ciudad no va a la par, no se hacen nuevas vías ni se ordena el territorio, entonces la ciudad se convierte en un caos.

Del mismo modo, hay una reticencia con las APP -que considero son muy buenas-. De hecho, las poquitas vías que se han elaborado en los últimos tiempos, como el corredor de acceso rápido de la zona industrial de Mamonal y hacia la zona de Barú, se hizo a través de una APP que construyó esa vía tan importante de comunicación. Antes para ir a Mamonal se gastaba entre una, dos o más horas, ahora se llega en veinte o treinta minutos.

A través de una APP que se hizo con una firma muy importante, que utilizó el instrumento de financiación de los peajes, se construyó una vía de carácter nacional, pero que pertenece al territorio de Cartagena, y es la variante de Cartagena-Mamonal.

Me parece muy relevante hacer estas alianzas, pero hay que saberlas diseñar y negociar, porque son un instrumento de financiación positivo y no se usa correctamente.

VISIÓN: ¿Cuáles son las obras de infraestructura que necesita con más urgencia la ciudad?

G.R.O.: Un tema que le concierne a todo el territorio es el problema de las inundaciones, porque no hay un plan maestro de drenajes pluviales, está en mora de ejecutarse. Cartagena está prácticamente a nivel del mar y, con las altas mareas y en las temporadas largas de lluvia, se inunda de manera que alcanza niveles que tapan barrios, de forma dramática.

Este es un problema para la competitividad y el bienestar de los ciudadanos. Ese proyecto, cuando lo diseñamos en el POT costaba más o menos 300.000 millones de pesos colombianos, hoy está en el orden de los dos o tres billones de pesos. Hay que hacer una APP y crear una empresa que se encargue de eso.

Cuando estuvimos haciendo el POT trajimos un ingeniero cartagenero que era director de la Oficina de Drenaje Pluvial, de una ciudad intermedia en La Florida. En esta empresa de servicios públicos se cobra por mantener los canales limpios y construirlos.

La ciudad drena hacia los cuerpos de agua, como la Ciénaga de la Virgen, la bahía de Cartagena y el mar Caribe, estos reciben el agua lluvia que cae torrencialmente y llega un momento en que se satura y se inunda.

Esos canales, que son más de noventa, hay que hacerlos y rediseñarlos todos; para recoger las aguas lluvias a través de un sistema que lo vaya bombeando como hacemos con las aguas negras, para cuando se recojan llevarlos a un destino final, en Punta Canoas hasta llegar al emisario submarino.

Con el agua de lluvia se podría pensar en hacer una planta de tratamiento para no desperdiciar tanta agua, porque el volumen de este líquido es de millones de millones de litros que se pueden recoger perfectamente y reutilizar en gran parte. Ese proyecto lo necesita la ciudad de carácter urgente.

Un segundo proyecto que necesita hacerse es la malla vial, la construcción de nuevas vías y el mantenimiento de las pocas que hay, porque la movilidad en Cartagena es, en momentos, caótica y afecta el bienestar de los cartageneros.

Del mismo modo, es importante hacer un nuevo ordenamiento a Tierra Bomba, es una isla que está frente a Cartagena separada por un brazo de la bahía y tiene más o menos 2.300 hectáreas, de las cuales el distrito es dueño de 500 hectáreas.

A esa tierra hay que ponerle una normativa en el nuevo plan de ordenamiento para ofrecer esos territorios al sector inmobiliario local, nacional e internacional. Allí hay mucha riqueza que podría servir incluso para mitigar los problemas sociales, como la falta de empleo y el hambre. Hay maneras de producir riqueza y no se aprovechan.

En Cartagena todavía los niños mueren por desnutrición. Hay gente que no come sino una sola vez al día, es muy difícil que todas las familias tengan tres comidas.

VISIÓN: ¿Cuáles son las soluciones que usted propone desde su experiencia como arquitecto para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y poder hacerla más atractiva y agradable a los turistas?

G.R.O.: Cartagena debe tener una visión más turística, por lo tanto, debe pensar en hacer las obras de infraestructura con buenos gobernantes y en alianzas con la empresa privada. Hay que ofertar esas diez mil camas hoteleras y hacer toda la infraestructura que necesita el litoral costero para ofertar sus paseos.

Hay que promover el desarrollo de la industria náutica. Cartagena tiene una ventaja comparativa con respecto a la ciudades en la Cuenca del Caribe, porque está apartada de la zona de huracanes. Entonces, cuando hay catástrofes en esas zonas las aseguradoras pierden mucho dinero, porque la tormenta destruye y ocasiona daños muy grandes a los veleros.

Cartagena está exenta de eso, por el Caribe circulan dos millones y medio de veleros que perfectamente podrían venir acá a resguardarse en un lugar seguro de aguas tranquilas y profundas en una ciudad mágica y llena de encanto.

En Tierra Bomba se puede hacer un gran desarrollo inmobiliario para producir riqueza. Además, en la Ciénaga de la Virgen propusimos en el POT hacer un gran parque distrital, para producir empleos en esa zona, donde viven casi 500.000 cartageneros de estrato cero, uno y dos.

Allí hay un cuerpo de agua de casi 3 mil hectáreas de aguas tranquilas que tienen buena pesca, allí se podrían generar grandes rutas gastronómicas para que los turistas vayan a comer y disfrutar de una de las mejores cocinas del mundo.

La ciénaga tiene su riqueza ictiológica para sacar camarones, cangrejos y pescados que se necesitan para hacer toda esa ruta gastronómica y producir ahí los empleos que se necesitan.

Además de que el cuerpo de agua se le puede desarrollar su vocación turística implementando todas las actividades náuticas de velas pequeñas y motos acuáticas.

Hay un gran potencial sin utilizarse para actividades náuticas que hay que hacerlo tarde que temprano, los nuevos gobernantes deben poner su foco atención en esa nueva polaridad que en la Ciénaga de la Virgen.

Cartagena tiene dos grandes polaridades turísticas que producen mucho empleo con el turismo, que es Bocagrande.

*Fuente Imagen: Alcaldía de Cartagena

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Author

Natalia Salamanca

Comunicadora social y periodista, con experiencia en reportería para prensa, desarrollo de entrevistas, elaboración de notas de política, salud y temas culturales. Natalia se especializa en la redacción de artículos para páginas web, actualización de noticias y apoyo en la consecución de contactos a nivel de América Latina.