Movilidad eléctrica, pasos lentos pero seguros en América Latina
La movilidad sostenible contribuye al cuidado del medio ambiente y a una vida saludable para los ciudadanos, ya que la contaminación del aire afecta la calidad de vida de las personas. Una de las soluciones más contemporáneas para ello es el uso de vehículos eléctricos.
Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (Aema), un carro eléctrico emite entre un 17% y un 21% menos de CO2 que un diésel, y si se compara con uno de gasolina, la reducción sería de entre un 26% y un 30%. Dicha tecnología puede disminuir entre un 17% y un 30% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a los carros de combustión interna, un porcentaje que puede crecer con la implementación de energías renovables.
La movilidad eléctrica contribuye sin duda a la reducción de las emisiones de material particulado, ya que estos vehículos no emiten gases tóxicos como el monóxido de carbono y el CO2. Además, representan la eliminación de los gases responsables de enfermedades respiratorias, visuales y cardiovasculares que inciden directamente en el cambio climático.
Del mismo modo, estos autos reducen la contaminación auditiva porque generan menos de 30 decibeles, lo que se mantiene en un rango de audición normal y es el estado ideal. En contraste, los vehículos de combustión generan en promedio, según el doctor Robert Barti, director de RBD-Acústica, 74 decibeles, lo que nos expone a sufrir hipoacusia severa.
Otro aspecto positivo es la economía, puesto que las recargas eléctricas son menos costosas que las de combustibles fósiles. Asimismo, las revisiones mecánicas son más baratas porque esta clase de vehículos no tienen necesidad de prueba de gases ni de sustitución de aceite, filtros y líquidos. Además, tienen un 90% de componentes menos que los motores de combustión.
En algunos países de Suramérica como Colombia, Perú, Brasil y Venezuela, los vehículos eléctricos cuentan con exención en medidas de pico y placa, Día sin carro y otras restricciones de la movilidad.
Países latinoamericanos destacados en movilidad eléctrica
Aunque Latinoamérica se encuentra lejos de las grandes potencias como China y Estados Unidos, que nos llevan al menos cinco años de ventaja en cuanto a movilidad eléctrica, en la región hay varias naciones que han dado pasos concretos hacia su implementación. Colombia, Chile, Costa Rica y México están en un proceso de adopción temprana.
Colombia es uno de los países que ha sido punta de lanza en las grandes ciudades. Por ejemplo, Medellín está avanzando, ya que cuenta con una flota de 64 buses eléctricos rodando por la ciudad en el sistema masivo y se está empezando a incluir el transporte individual y colectivo. Además, la ciudad busca poner en circulación 1500 taxis eléctricos en los próximos tres años, con la aprobación del Ministerio de Transporte.
Pereira es otra de las metrópolis que está implementando este segmento de la movilidad. Yulieth Porras Osorio, gerente de la Empresa de Energía de Pereira, afirmó en la XVI Cumbre de
Movilidad Eléctrica en Latinoamérica y el Caribe 2022, “desde hace más o menos cuatro años nos hemos propuesto instalar en toda la ciudad todo un corredor de movilidad eléctrica pensando en garantizarle a los usuarios un lugar para realizar la carga de los vehículos, porque ese ha sido el principal problema. Por eso, hasta la fecha, tenemos construidas más de quince estaciones de carga que garantizan unos cuarenta y dos conectores”.
Por otro lado, la compañía de energía está comercializando movilidad eléctrica, como patinetas, bicicletas y, recientemente, vehículos, lo que denota el interés de la administración en incrementar el uso de transporte limpio.
A noviembre de 2022, Bogotá tenía alrededor de 2.610 vehículos eléctricos y en cuanto al transporte público, tanto el sistema Transmilenio como SITP son ejemplos para Latinoamérica con más de 1000 buses eléctricos y uno de los talleres más grandes del Cono Sur. La capital de Colombia cuenta, además, con 52 puntos de recarga de acceso público y 20 cargadores rápidos de uso público con potencias superiores a 50 kW. Por lo tanto, se está pensando en una mayor infraestructura que se integrará con diferentes regiones del país para impulsar el transporte eléctrico.
Chile y sus metas ambiciosas en movilidad eléctrica
Chile ha avanzado en el impulso de la movilidad eléctrica tanto en el sector público como privado. Por eso, se está implementando un sistema de gestión dinámica que carga sesenta furgonetas con 35 cargadores dobles para adaptar el consumo de la instalación a los vehículos y evitar que sobrepase la máxima potencia.
Para 2030, Chile se ha planteado la meta de tener 130 mil puntos de recarga en todo el territorio, un objetivo ambicioso que debe avanzar al mismo tiempo con el incremento de las ventas de vehículos eléctricos. Es destacable que en Chile hay una gran oferta de vehículos eléctricos, con 57 marcas disponibles, lo que contribuye a su mayor penetración en el mercado.
Costa Rica y su mentalidad verde
En diciembre de 2022, Costa Rica registró una cifra récord a nivel nacional y de la región latinoamericana, cuando el 10.6% de la totalidad de vehículos registrados fueron eléctricos. Se esperaba cerrar el año con 3,808 automóviles, pero se logró acumular 4,128, es decir, un 8.4% más de lo previsto.
Según información suministrada por Portal Movilidad, el gobierno costarricense puso especial foco en el transporte público eléctrico. “Por lo tanto, el país sumará al menos 500 buses cero emisiones entre el 2023 y 2025 de manera gradual. Se espera que este año lleguen las primeras unidades”.
México, un gran productor de movilidad eléctrica
México es el mercado más grande de América Latina y se perfila como uno de los principales mercados globales en los próximos años. Sin embargo, según el portal de internet Deceroacien, las ventas de vehículos eléctricos dentro de este país no son tan significativas como se esperaba para finales del 2022. En comparación a la cifra que se presentó en el 2021, las ventas de autos exclusivamente eléctricos han sido del 7.4%, con un total de 2,934 unidades vendidas, siendo según estas cifras un año difícil para este tipo de vehículos.
La normatividad
La normatividad en torno a la movilidad eléctrica es fundamental para su avance dentro de las naciones. Infobae indica que en Costa Rica, los vehículos eléctricos ganan cada vez más popularidad gracias a la Ley de Incentivos y Promoción del Transporte Eléctrico de 2018, que establece incentivos fiscales y no fiscales. También tienen un Plan Nacional de Descarbonización que promueve el transporte eléctrico. Entre sus objetivos, está que el 70% de los autobuses y los taxis tengan cero emisiones en 2035 y el 100% en 2050.
Por su parte, Patricia Arrázola-Bustillo, socia directora del grupo de práctica de Energía & Recursos Naturales de Gómez-Pinzón Abogados, destacó en entrevista con LexLatin que la transición energética es una prioridad para Colombia, demostrada en las metas establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo, la expedición de la Ley de Movilidad Eléctrica y la Ley 2099 de 2021.
Este 13 de abril de 2023, Estados Unidos anunció un paquete de normas para restringir las emisiones producidas por carros de gasolina. Esta norma pretende que para el 2032, el 67% de los vehículos vendidos en ese país sean eléctricos. Esta iniciativa se ha unido a la de otras naciones que buscan también el reemplazo de vehículos de gasolina, incluyendo a Japón, Canadá y el bloque de los 27 países de la Unión Europea.
A nivel global, se busca que los gobiernos ofrezcan incentivos para promover el uso de vehículos eléctricos. En este sentido, el Parlamento Europeo impuso de facto la motorización del 100% para los coches nuevos vendidos a partir de 2035. Los gigantes del sector automotriz ya están adelantando la reconversión fabril y ofreciendo carros eléctricos.
En conclusión, aunque el progreso de la movilidad eléctrica en la región es lento, se están dando pasos firmes hacia la adopción de esta tecnología en América Latina.