Escándalo familiar sacude al Gobierno de Petro
El 7 de agosto de 2022 se inició el primer Gobierno de izquierda en Colombia. Hace un año con una alta expectativa de “cambio” se posesionó el presidente Gustavo Petro Urrego.
Hoy, el balance no es tan alentador para la nación suramericana. El mandatario ha estado entre dificultades de gobernabilidad, cambios sistemáticos en su gabinete ministerial, su limitada capacidad para cumplir con las promesas de cambio y los escándalos de corrupción.
Este último es el hecho que más está perjudicando la imagen del presidente, pues su hijo mayor, Nicolás Petro Burgos, aceptó los cargos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos ante la Fiscalía General de la Nación y confirmó que sí ocurrieron irregularidades en la financiación de la campaña a la presidencia de su padre.
En las indagatorias que presentaron Petro Burgos y su exesposa Daysuris Vásquez indicaron al ente acusador que sí ingresaron de manera irregular dineros de empresarios que no fueron reportados ante el Consejo Nacional Electoral, (CNE), así como también recursos de actividades irregulares y de personas con cuestiones pendientes con la justicia, como Santander Lopesierra, exnarco conocido como el “Hombre Marlboro” y Alfonso “El turco” Hilsaca, investigado por la justicia.
El investigador y analista político Néstor Rosania entregó su análisis a VISIÓN e indicó que “el desgaste y el esfuerzo político del Gobierno se enfocará en defenderse y, probablemente, va a descuidar el desarrollo de las reformas que, independiente de si es de izquierda o de derecha, el país sí necesita”.
VISIÓN: ¿Cuál es el impacto político que tendrán estas declaraciones de Nicolás Petro?
Néstor Rosania. Estas declaraciones tienen tres grandes impactos. El primero, es un golpe demoledor para el Gobierno, porque va a afectar la confianza y la gobernabilidad, empoderará a la posición, perderá mucha fuerza en el Congreso y eso tendrá un gran costo político.
Lo segundo es que el Gobierno y el país van a entrar en un debate probatorio en la Fiscalía para saber si todo lo que dice Nicolás Petro es verdad y cuáles son las pruebas de este paquete probatorio. Por otra parte, el presidente y sus bancadas van a intentar desvirtuarlo todo políticamente.
La Fiscalía, en cabeza de Francisco Barbosa, aprovechará para tratar de capitalizar esta situación en términos políticos para provocar su salida y eso va a tener un impacto muy grande.
Lo tercero, es que en el escenario que se llegara a comprobar que son ciertas las responsabilidades del mandatario en este caso, esto se podría escalar a la Comisión de Acusaciones, del Congreso de la República, y comenzaría el proceso en su contra, lo cual llevaría a Colombia a un escenario bastante complejo y al desgaste político.
Considero que, a partir de estas acusaciones, el Gobierno de Petro se partió en dos, porque ahora estará en una posición de defensa y se reeditará de alguna manera lo que fue el denominado “proceso 8.000” del expresidente Ernesto Samper Pizano.
VISIÓN: ¿Cree en la posibilidad de que el presidente no haya sabido del ingreso de estos dineros y por tanto no tenga ningún tipo de consecuencia judicial?
N.R. Pues nominalmente quien maneja el presupuesto y los recursos de la campaña es el gerente y, por eso, es el primer llamado a dar explicaciones ante la Fiscalía.
Pero en la campaña de “Samper presidente”, el exmandatario dijo “fue a mis espaldas” y Gustavo Petro ya afirmó que su Gobierno se debe al pueblo y a nadie más, como preparando al país diciendo “aquí estoy y aquí me quedo”.
Entonces, si sabía del ingreso de esos dineros o no, se limita a un tema probatorio, porque no podríamos afirmar lo uno o lo otro, pero lo que sí es real es que va a haber un desgaste muy grande para el país en términos de que se va a frenar el proyecto político y van a ser años complicados en cuanto a la gobernabilidad.
VISIÓN: ¿Por qué se van a afectar las reformas que el presidente está tramitando en el Congreso?
N.R. El presidente desde el inicio fue cuestionado por su propia bancada por hacer pactos políticos para llegar a unas mayorías y crear lo que llaman la gobernabilidad. Eso significa que los partidos tradicionales como el Liberal, el Conservador y La U, pedían puestos y cuotas burocráticas a cambio de votos en el Congreso.
Petro siempre criticó esta práctica que se presentó también en periodos presidenciales anteriores y terminó haciendo lo mismo para construir una coalición de Gobierno y una bancada, pero se le fue desmoronando muy rápido.
Él tenía presupuestado que esa alianza iba a durar, por lo menos, dos años, tiempo suficiente para presentar las reformas más importantes, porque sabía que después esa coalición se iba a desbaratar, pero ni siquiera llegó al año y ya estaba descompuesta; es más, ni siquiera llegó a una legislatura completa y se empezaron a bajar los partidos tradicionales e irse lentamente hacia la oposición.
Entonces, en términos burocráticos y de alianzas se suma ahora este escándalo político de gran magnitud. Por lo tanto, es muy seguro que muchos ya no van a querer, entre comillas, aparecer como cercanos al Gobierno y van a preferir mantenerse al margen pensando en no “quemarse” en las próximas elecciones al ser vinculados con Petro.
Como consecuencia, esos votos los perdería en el Congreso y si las reformas no pasaron en la primera legislatura, cuando aún conservaba aliados, en ese escenario se empezaría a complicar más su aprobación.
VISIÓN: ¿Cuál es el panorama al que se enfrenta el presidente tras la caída de su imagen ante los votantes que lo apoyaron?
N.R. Existen tres comunidades. Hay un petrista de base que siempre va a defender al presidente independiente ante cualquier cosa. Incluso, ya se empezaron a ver las tendencias en redes sociales defendiéndolo y diciendo que esto es un montaje de la oposición.
El segundo es un segmento de la población antipetrista por naturaleza, que es de oposición y uribista, que siempre atacaría al mandatario en todos los escenarios y que en este momento va a fortalecerse, crecerá y se mantendrá políticamente muy activo.
El tercero fue un voto de opinión que vio en Petro una encrucijada, porque consideró que la figura de Rodolfo Hernández era dar un “salto al vacío para el país”, y que aunque no era petrista escogió bajo una lógica del mal menor y le apostó a un cambio de veinte años de uribismo.
Ese votante de opinión ha ido decreciendo en el tiempo. En las encuestas. Petro ha tenido un descenso muy rápido. No llevaba ni un año en el Gobierno y ya tenía unos altos márgenes de baja popularidad.
Este escándalo afectó el respaldo del segmento de voto de opinión, que le va a costar también mucho, y la tendencia es que va a quedar con muy poca gobernabilidad.
VISIÓN: ¿Cómo es la Ley que en Colombia rige la financiación de las campañas y por qué se habría incurrido en irregularidades en la financiación de la campaña del presidente Petro?
N.R. El Consejo Nacional Electoral (CNE) es el ente que regula el tema electoral en Colombia y que estipula unas cuantías y unos máximos relacionados con la financiación de las campañas. Por Ley, los políticos tienen la obligación de registrar ante este ente rector la contabilidad de todos los movimientos de dinero, que no puede superar los montos establecidos.
Esta Ley también tiene como fin hacer un control fiscal, siempre previniendo que no haya entrada de dineros del narcotráfico, de contratación estatal o tráfico de influencias, etcétera.
Entonces, el CNE es el órgano que tiene la misión de vigilar y controlar, y en caso de encontrar alguna irregularidad debe enviar esa información a la Fiscalía para que se inicien los procesos penales correspondientes.
Lo que han hecho históricamente las campañas vinculadas con financiación ilegal ha sido manejar doble contabilidad: una, que presentan al CNE, y otra en la que registran todos los gastos. Tienen ingreso de mucho dinero en efectivo y no hacen transacciones por medio de cuentas. Por lo tanto, esta es la plata que después deben y tienen que pagar asignando contratos y cargos públicos.
Es una práctica burocrática de corrupción histórica en Colombia que no se limita a Gustavo Petro, sino que se ha vuelto común en el país.
Organizaciones como la Misión de Observación Electoral (MOE) han denunciado este tipo de conductas, convirtiéndose en la gran veedora de las elecciones.
El CNE también tiene un problema y es que su composición se da también por cuotas políticas. Debido a esto, muchas veces es muy activa cuando las investigaciones son a favor o en contra de ciertos partidos políticos y no tiene un margen de independencia.
VISIÓN: ¿Cómo ve el panorama a futuro y cuánto podría demorarse este proceso judicial?
N.R. Creo que, por lo menos en una fase inicial, esto se puede llevar un año, en lo que tiene que ver con la parte probatoria en la Fiscalía y que se va a convertir en una “novela tortuosa” para el país. Vamos a tener noticias constantes de la investigación, cuáles son las pruebas etcétera.
En términos de Gobierno, se avecinan tres años muy complejos, porque Colombia se va a devolver a los años 90 en un desgaste acerca de si Petro si sabía o no sabía del ingreso ilegal de ese dinero, un Gobierno defendiéndose y una oposición muy férrea atacándolo. Lo peligroso es que se concentra el debate en este asunto, pero se dejan de lado los temas más importantes, como seguridad, infraestructura y reformas a la salud, pensional y a la educación.
Entonces, el desgaste y el esfuerzo político del Gobierno se enfocarán en defenderse y, muy probablemente, va a descuidar el desarrollo de dichas reformas. que independiente de si es de izquierda o de derecha el país si necesita.
Fuente Imagen: FB Nicolás Petro