El Museo de Arte y Memoria: Un acto de sanación y dignificación de la memoria de Mampujan
En Colombia el conflicto armado ha dejado profundas secuelas en sus ciudadanos. Unos de los pueblos víctimas de abuso sexual, desplazamiento y otros tipos de violencia es Mampujan, corregimiento del municipio de María La Baja, ubicado en Cartagena de Indias, departamento de Bolívar.
Como uno de los mecanismos de reparación simbólica, estas comunidades darán apertura al Museo de Arte y cultura de Mampujan, con el fin convertir los acontecimientos dolorosos en un acto de sanación, dignificación de la memoria y reparación de las familias de ese territorio víctimas de crímenes en el año 2000.
En entrevista exclusiva con VISIÓN estuvo Juana Alicia Ruiz, representante del Museo de Arte y Memoria de Mampujan, ella es lideresa social, defensora de Derechos Humanos profesora y coordinadora de la Asociación de Mujeres Tejiendo sueños y sabores de paz Mampujan.
VISIÓN: ¿Quién es Juana Alicia Ruiz y cuál es el trabajo que ha venido desarrollando en las comunidades afrodescendientes en el territorio de Mampujan?
Juana Alicia Ruíz: Soy una mujer negra, campesina de Montes de Maria, tengo dos hijas, docente, lideresa social, magíster de Construcción de paz y Conflicto social.
Además, soy educadora especialista en dar clases a los grupos étnicos afrodescendientes. He desarrollado un trabajo de base con las mujeres que ha sido víctimas de la violencia y que son sobrevivientes. He intentado sacar lo mejor de la naturaleza y de lo que nos rodea para generar ingresos.
En primer lugar, mi propósito ha sido llevar a las personas a intentar superar el duelo y las consecuencias que ha dejado el conflicto y después conseguir el restablecimiento socioeconómico.
Eso lo he trabajado con los diferentes grupos de mujeres en Colombia, no solo en Montes de María, mi región, sino por fuera de ella, animando a muchas personas a levantarse del dolor.
Esto nos llevó a ser merecedores de un premios internacional premio “Creatividad en la vida de la mujer rural”, Premio Nacional de paz y otros premios de arte y cultura, maestría artesanal, diversidad e inclusión de reseñas de Colombia.
Acabo de regresar de Perú, unos días la Universidad de Perú, (UPC) una institución muy prestigiosa, nos acaba de condecorar con un premio de diversidad, inclusión y resiliencia.
“ No hemos hecho más que seguir luchando por la libertad por permanecer unidos. Además, seguimos combatiendo contra los estigmas y la discriminación a la cual hemos sido sometidos por muchos años."
Juana Alicia Ruiz - Representante del Museo de Arte y Memoria de Mampujan
VISIÓN: ¿Cuáles son las situaciones más difíciles que han tenido que vivir en esta región y cuál ha sido la actitud que han decido asumir ante el dolor?
J.A.R.: Desde el año 2000 hemos vivido desplazamiento masivo. En Montes de María hubo más de cien masacres. Los líderes y líderesas sociales hemos sufrido estigmas, amenazas y persecución.
Aparte de la consecuencias que trae el conflicto que son discriminación, desarraigo y pérdida de valores. Muchas personas han dejado su tierra y les ha tocado adaptarse a nuevas culturas a las que no estaban acostumbrados. Nos ha tocado superar eso sin dejar el territorio, seguir luchando por permanecer juntos para que no desaparezca nuestro pueblo.
El desplazamiento trae desarraigo, las tierras que son productivas quedan abandonadas y si no hay quien la trabaje hay un incremento en el precio de los alimentos de la canasta familiar.
La gente pierde su cultura y su vocación campesina. Además, hay otros conflictos más fuertes como la violencia intrafamiliar invisibilización de la cultura lo cual redunda en la desaparición de la cohesión social, un aspecto bastante importante, por que trae consigo otros conflictos.
VISIÓN: ¿Cómo surgió la idea de crear el Museo de Arte y Memoria de Mampujan?
J.A.R.: El Museo de Arte y Memoria de Mampujan es producto de la sentencia 34547 de la Ley de Justicia y Paz, por orden de la magistrada, Uldi Teresa Jiménez, parte de la Ley 975.
Las tejedoras de Mampujan habíamos hecho tapices para que mucha gente sanara y contara su historia, pero no teníamos dónde guardarlos, un amigo nuestro en Bogotá nos estaba ayudando a almacenarlos.
Entonces la magistrada quiso poner a buen recaudo los tapices. Nosotros solicitamos un museo en el 2010 y desde ahí hemos tenido una lucha muy fuerte para lograr que se termine de hacer. Esto ha sido posible gracias a los recursos del Ministerio de Cultura y la Gobernación de Bolívar.
VISIÓN: ¿Cuál es el propósito que tiene el Museo de Arte y Memoria de Mampujan y que papel desempeña en la construcción del futuro de paz, resiliencia y unión en los Montes de María?
J.A.R.: Solicitamos el museo para contar nuestra historia de dolor, pero no solo eso, sino para que sepa lo que éramos antes del conflicto y para proyectarnos a futuro con el relevo generacional.
También queremos comunicar cómo hemos sido constructores de paz y como sin violencia hemos logrado la justicia en todo el sentido de la palabra. Para que así podamos conservar las memorias en nuestro territorio a través de los tapices y otros elementos.
De igual modo, queremos tener un lugar donde la gente tenga un refugio, para que puedan coser y degustar la gastronomía, que la hemos llamado sabores que generan paz.
VISIÓN: Mencione las exhibiciones permanentes y temporales, que hay en el Museo, así como los artefactos o piezas de interés.
J.A.R.: El principal atractivo del Museo son los tapices, de los cuales tenemos varias colecciones en dos salas. En la uno están los objetos antiguos que eran parte de la cotidianidad del pueblo el como el pinó o el manduco y todo lo que usaba para el quehacer y que le llaman los chicos, objetos con historia.
Los intérpretes de los lugares de memoria son los más jóvenes los que recorren y con los turista y les cuentan la historia.
En la segunda sala, están los otros tapices, los objetos y los documentos que narran como fue el proceso jurídico, las sentencias las audiencias y los juicios, los encuentros con los paramilitares y la reconciliación.
VISIÓN: ¿Qué es un tapiz y qué es lo que reflejan a cerca de la historia de Mampujan?
J.A.R.: Los tapices son una técnica de cosido de tela sobre tela y es como si se usara pintura y se van contando historias con colores vivos, como si fuera una alfombra de hilos, pero con tela.
La idea de los tapices es sanar las heridas y contar de viva voz lo que la gente ha pasado, es sacar el profundo dolor que han vivido, pero también es que dejar la memoria y que estas representaciones hablen por sí solas. La gente ha manifestado que sienten libertad, es un método para sanar heridas, hacer catarsis es lo que hemos escuchado y visto.
VISIÓN: ¿Qué acuerdos se establecieron y en que consiste la colaboración del Museo Nacional de Colombia y el Programa de Fortalecimiento de Museos?
J.A.R.: No es un acuerdo, es más bien un compromiso que tiene el Estado y el Museo Nacional de apoyarnos. Tenemos una alianza en la que ellos seguirán bridándonos el acompañamiento profesional para que podamos mantener las sala y conservarlas, porque ya están montadas y hay que llevar a cabo una curaduría.
VISIÓN: ¿Cuál es para usted el impacto que ha tenido para Colombia la llegada de los africanos esclavizados y para Cartagena como uno de los principales puertos de entrada?
J.A.R.: Nosotros somos pueblos libres, no descendemos de esclavos, sino de seres libres que fueron raptados en África y que fueron traídos hasta acá a la fuerza. Escapamos de Cartagena hasta Montes de María y formamos lo que hoy se llaman, palenques.
Allí nos unimos y tratamos de preservar la cultura. Mampujan es uno de esos palenques y San Pablo. No hemos hecho más que seguir luchando por la libertad por permanecer unidos. Además, seguimos combatiendo contra los estigmas y la discriminación a la cual hemos sido sometidos por muchos años.
Eso lo expresamos a través de los tapices en las salas permanentes donde tenemos una colección, donde mostramos nuestros orígenes desde África y toda la lucha por mantenernos
Gabriel Rodriguez, nos hizo una donación de unos objetos africanos para exhibirlos en una sala temporal, pero intentaremos que sea permanente y estamos mirando cómo vamos a exponerlos y a hacer la conexión con la historia y la museografía que ya está montada.
VISIÓN: ¿Cuál cree que es la contribución de la comunidad afrodescendiente a la cultura, economía y sociedad colombiana?
J.A.R.: En América del Sur, Colombia es un país en la que los dueños de la tierra son los indígenas. Pero este territorio se fue poblando y colonizando por culturas de otras naciones, entre esos barcos vinimos nosotros junto a los europeos, los italianos y los de Paises Bajos que vinieron a colonizar.
Por eso nos hemos quedado acá y de África no solo se trajo lo que la gente piensa: la fuerza dura del negro para armar las murallas, la fuerza de la mujer para parir más esclavos y hacer comida rica en las haciendas. También se entregaron aportes de gente que tenía conocimiento de arquitectura, ingeniería, de como hacer represas de agua y de medicina tradicional y ese el aporte que hemos dejado a Colombia.