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En peligro las reformas de Petro, luego de las elecciones regionales en Colombia

El pasado 29 de octubre Colombia realizó las elecciones regionales. Se eligieron 1.102 alcaldes y 32 gobernaciones, de estas las más importantes pertenecen a una orilla ideológica distinta al presidente Gustavo Petro y se cree que los resultados fueron una especie de voto castigo.

Además, surge la inquietud de sí este resultado va a tener incidencia en las reformas sociales que está tramitando el mandatario en el Congreso de la República.

En entrevista con VISIÓN, Jorge Mantilla, investigador, politólogo y profesional en estudios internacionales, entregó su análisis acerca del nuevo panorama político.

VISIÓN: ¿Cuál es el balance acerca de esta jornada de elecciones regionales en Colombia?

Jorge Mantilla: la jornada de elecciones locales es muy importante en el planteamiento del proyecto del gobierno del presidente Gustavo Petro. Por dos razones, en primer lugar, porque gran parte de las alcaldías y gobernaciones principales quedaron en manos de candidatos o coaliciones que no son propiamente de la línea del Gobierno nacional.

Este es el caso de algunas ciudades de gran importancia como Bogotá, Cali, Medellín que de alguna manera quedaron en manos del uribismo.

Hay que decir que fue una jornada electoral con un nivel de abstención muy importante. Hacia el futuro lo más determinante será la manera en que el Pacto Histórico y el Gobierno recompongan la coalición parlamentaria. Es decir, hay una serie de proyectos que son muy importantes para Petro como las reformas sociales: salud, laboral y pensional que hoy están en trámite en el Congreso de la República y en últimas será allí donde va a definirse como queda esta coalición de cara a los próximos años.

VISIÓN: En su discurso el presidente Petro indicó que el país había votado en paz. Según él, la ciudadanía salió a votar gracias a los avances de la paz total en los territorios más apartados del país. Pero de acuerdo con un nuevo reporte del Observatorio de Conflictividad Social de la Defensoría del Pueblo, ascendió a 127 el número de protestas y disturbios relacionados con las elecciones. ¿Cuál es su análisis acerca de estos hechos y de la reacción del presidente?

J.M.: los hechos son de la mayor gravedad, desde antes de las elecciones no solo la Defensoría del Pueblo, sino también la Registraduría Nacional y la Misión de Observación Electoral (MOE) venían advirtiendo de unas de alertas tempranas en municipios con riesgo electoral. No solo por este tipo de conflictividad social, sino también por la presencia de grupos armados.

Hay que recordar, por ejemplo, que en muchas zonas del país como en el Cauca y Meta, el material electoral no pudo llegar sino hasta último minuto, en el marco de unas negociaciones de paz con el Estado Mayor Central de las disidencias de las FARC.

El primer hecho lamentable ocurre en Gamarra, César, en donde horas previas a las elecciones quemaron una sede de la Registraduría. En el lugar murió calcinada una funcionaria de esta institución y dos personas que trabajaban allí quedaron heridas.

Hay una reacción lamentable el presidente de la República y es que de alguna manera a través de su red social X (antes Twitter) insinúa que esto es resultado de los actos y las decisiones del Consejo Nacional Electoral, es decir tiene una tensión creciente con otros poderes públicos e inclusive con el fiscal general de la nación.

Entonces, de alguna manera el presidente contribuye a la polarización y la desconfianza. El día de las elecciones hacia mediodía teníamos diferentes reportes sobre material electoral quemado en algunos municipios, por ejemplo, en Putumayo o en Ricaurte, Nariño, se suspendieron las votaciones porque no había garantías de seguridad. Lo que sucedió es de alguna manera normal el marco de una democracia. Hubo muchos municipios con foto finish o con ganadores por un margen muy estrecho de votos, lo cual generó polarización, desconfianza y zozobra y por tanto una serie de hechos de orden público, que esperamos se resuelvan lo antes posible.

Hubo casos complejos en el caso de Cúcuta y Santa Marta, porque se presentó conflicto y acusaciones de fraude. Allí también hay una responsabilidad importante de los partidos y los candidatos de hacer un llamado a sus seguidores a la tranquilidad y al respeto por las instituciones.

VISIÓN: ¿Qué mensaje le enviaron los colombianos en estas elecciones regionales a las políticas actuales del presidente Petro? ¿Cree que este resultado si está relacionado con su gestión como mandatario del país?

J.M.: Al respecto hay un debate relevante, porque el presidente dice que su partido, Pacto Histórico, ganó de una manera paradójica unas gobernaciones que son de organizaciones políticas de oposición, como el Centro Democrático y Cambio Radical. Los cuales por tradición Petro ha tildado de “clanes políticos y mafias”.

Sí hay un mensaje importante de la ciudadanía sobre el descontento que ha producido el manejo de algunos aspectos del Gobierno nacional, ante todo sobre la seguridad y de Paz Total.

Así mismo, han generado muchos cuestionamientos los escándalos alrededor del jefe de Estado, del hijo del presidente Nicolás Petro, los escándalos por posible corrupción y financiación ilegal de su campaña.

Además de la manera de gobernar, el estilo un poco soberbio que ha mostrado Petro ha generado un mensaje alrededor de mucha gente que votó por el cambio y está descontenta, quieren el cambio pero no así.

Por tanto, corresponde digamos al Gobierno y al Pacto Histórico hacer una suerte de autocrítica y ajustar el camino en lo que viene, obviamente el escenario para el gobierno es bastante complejo no solamente, porque en este momento se están tramitando las reformas más importantes. Es decir, el día después de las elecciones teníamos una plenaria en la Cámara de Representantes para discutir la reforma a la salud y no hubo quórum de los parlamentarios.

Incluso esta semana después de las elecciones viene todo el escándalo del secuestro del padre del jugador de la selección Colombia, Luis Díaz, por parte de la guerrilla del ELN, lo cual propinó otro golpe enorme de legitimidad a la política de paz total.

Habrá que ver la manera del mandatario ajustar la situación. Hubo rumores de un cambio ministerial o ajuste del gabinete que finalmente no se dio.

VISIÓN: ¿Qué ha pasado con el enorme capital político que tenía el presidente Petro en Bogotá?

J.M.: ese capital político sigue constante y está alrededor de los 500.000 votos más o menos, lo cual representa la gente que vota por el Pacto Histórico en cualquier escenario, es decir estas son las bases del presidente Petro.

Él iba a tener una votación muy importante como en la segunda vuelta presidencial cuando estaba compitiendo contra Rodolfo Hernández, pero fue muy evidente que el propio Petro desde su viaje a China planteó estas elecciones como un plebiscito, él mismo lo puso en esos términos, pero le salió mal.

El mensaje que enviaron los bogotanos está muy relacionado con el tema de la construcción del metro y sobre la importancia que tiene la estabilidad y la gestión pública en la ciudad. Más allá de las peleas políticas y de los diferentes partidos. Lo más relevante es que se resuelva el problema de la movilidad y la seguridad.

Por eso no se quería que el nuevo alcalde fuera una réplica local de lo que está haciendo el Gobierno nacional, sino más bien una continuidad de lo que viene haciendo la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, que, aunque registra unos altos índices de impopularidad pareciera que las elecciones locales le dan en cierta medida la aceptación de su gestión.

VISIÓN: Gustavo Bolívar, candidato a la alcaldía de Bogotá por el PH dijo: “Tenemos que recorrer a Colombia para recoger esos pedazos que quedan rotos del Pacto Histórico y volver a ser esa primera fuerza de Colombia”, ¿Cuál es su análisis acerca de los resultados en las elecciones del partido de gobierno a nivel nacional?

J.M: yo creo que hay tensiones internas que van a tener que resolverse pronto, sobre todo porque una de las consecuencias de esas elecciones locales es que la campaña presidencial se va anticipar de cara al 2026, el próximo año vamos a empezar a ver que algunos anuncian sus candidaturas.

Hay que tener presente que la derecha en especial el Centro Democrático también está en busca de nuevos liderazgos y hay algunas dudas sobre quién va a recoger las banderas del centro político.

Dentro del Pacto hay unas tensiones considerables alrededor de las listas cerradas que ha causado bastante incomodidad en muchos sectores y bases políticas de este partido.

Además de las discusiones internas por quién es el sucesor de Gustavo Petro, hay esas fracturas que ya se empieza a ver en la pelea entre Daniel Quintero y Gustavo Bolívar. Entonces hay dos escenarios, uno de cómo el Pacto Histórico y la coalición de gobierno lograran recomponer las mayorías dentro del Congreso y dos cómo consiguen preservar el proyecto del Pacto y recuperar esa fuerza tan representativa que tuvo en las elecciones presidenciales.

De todas maneras, no hay que perder de vista que el partido de Gobierno es un movimiento bastante nuevo y no se le debe subestimar, aunque los resultados no hayan sido favorables en las elecciones locales.

VISIÓN: ¿Cómo afectan el trámite de las reformas que el Gobierno está impulsando en el Congreso este nuevo panorama político? ¿Podrían dilatarse?

J.M.: En este momento la reforma a la salud es la más importante hay actualmente. El día después de las elecciones salió a la luz una eventual crisis que hay en el suministro de medicamentos.

La reforma a la salud en este momento la tienen viva parlamentarios del Partido Liberal, que es una organización que en su momento estuvo en la coalición de gobierno, pero después se declaró en independencia. En este caso es un tema de votos y de mayorías, por eso es tan importante la manera en que el gobierno logre negociar en especial con algunos, para construir esas mayorías con aquellos que están anclados a la política local.

El presidente Petro hace ciertos cálculos sobre algunas gobernaciones que, si bien no son del Pacto Histórico, él considera que las ganó el gobierno nacional.

En la medida en que consolide esas alianzas que son de otros partidos le pueden dar mayorías en el Congreso de la República. A esas reformas le faltan algunos debates, para que puedan ser aprobadas y allí es donde la labor del ministro del interior va a ser fundamental.

Por supuesto, hay que decirlo de frente, aquí hay también burocracias de presupuestos que van a tener que negociar. En este sentido va a ser muy importante la figura de Laura Sarabia, que vuelve al Gobierno nacional en el Departamento de Prosperidad Social, con una chequera de $6 billones de pesos, que en gran medida se tiene que invertir en las regiones y ese va a ser desde luego una moneda de negociación.

Otras reforma que es clave dentro de la política de paz total, es la Ley de sometimiento o de sujeción, pasan a un segundo plano, pero son determinantes en la posibilidad que el gobierno logre avanzar en estos diálogos de paz con grupos de crimen organizado que en este momento están en conversaciones en Buenaventura, Medellín, en el caso de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) o Clan del Golfo que se están desarrollando sin marco jurídico aprobado y por supuesto genera incertidumbre sobre qué va a pasar.

VISIÓN: BBC Mundo publicó un análisis “en general los colombianos, preocupados por la seguridad y la economía familiar, según las encuestas, optaron por opciones que aspiran a la estabilidad, a lo conocido, a resolver sus líos diarios más que a cambiar de fondo al país. ¿Cómo es su visión acerca de ese regreso al statu quo que habrían preferido los votantes? ¿Habrá quedado atrás esa ola de cambio que se vivió en las presidenciales de 2022?

J.M.: es un análisis que yo creo que hay que tener en cuenta en el largo plazo. Este gobierno que está ahora llega producto del estallido social que se presentó en 2020 y 2021. Petro de alguna manera recogió ese sentimiento y lo proyectó en términos de unas elecciones presidenciales y formó un gobierno de activistas lo cual es un reto enorme, que mantiene el Pacto Histórico.

Muchos de ellos vienen del movimiento social, como es el caso de Francia Márquez y algunos ministros. El gran reto de ellos ha sido cambiar el chip, de que ahora son gobierno y representan al Estado y son el statu quo, les ha quedado bastante difícil traducir ese descontento en políticas públicas en proyectos que sean efectivos e implementables.

Esto lo digo por la vida diaria de los colombianos, hay una grandilocuencia enorme en el discurso de paz total, de potencia mundial de la vida y transición energética, pero al final hay dos temas fundamentales: uno de ellos, es el precio de los combustibles que sigue aumentando y se ha anunciado que va a continuar subiendo.

Cuando los incrementos se pasen no solo a la gasolina sino al diésel, seguramente va a haber muchos problemas con los sectores transportadores de carga pesada, taxis y transportes de pasajeros. Eso va a ser un asunto fundamental que resolver en el mediano plazo.

En términos de seguridad más allá de lo que el presidente plantea y ha avanzado en términos de paz total, ha sufrido grandes golpes de credibilidad por la falta de voluntad de paz que han mostrado los grupos ilegales.

Hay fenómenos que están creciendo en el País como por ejemplo la extorsión, el secuestro, la inseguridad ciudadana y la violencia urbana, que no necesariamente tienen que ver con esta violencia política o de los grupos armados, sino mucho más con problemas de criminalidad que este Gobierno tampoco ha logrado resolver.

VISIÓN: Gustavo Bolívar llamó a los colombianos masoquistas y cómplices: “Colombia aún no está preparada para la política decente” Esto al respecto de la hegemonía de los partidos tradicionales y de los cacicazgos que persisten en la regiones. ¿Cree que esto es cierto?

J.M.: creo que es un irrespeto enorme a los electores y a la ciudadanía. Aunque Gustavo Bolívar ha sido una de las personas más sensatas dentro del Pacto, aceptó su derrota en Bogotá diciendo que hay que hacer un llamado a la reflexión en el partido de gobierno.

Hay que entender mejor la dinámica política en las regiones que muchas veces es vista solamente desde Bogotá, lo que le pasa a Bolívar y también a muchos analistas.

En las regiones hay otras características. Por ejemplo, el tema de los Char que parecen intocables y que por más escándalos que se conozcan sobre ellos siguen ganando las elecciones en Barranquilla, es un tema que aún no se puede entender.

Pero endilgarle a la ciudadanía un desconocimiento, una ignorancia de lo que están votando, es justamente porque perdieron y es esa incapacidad de interpretar los sentimientos y las preocupaciones de los ciudadanos de a pie.

VISIÓN: ¿Cuál debería ser la actitud que el presidente Petro debería tener ante esta situación?

J.M.: Creo que hay una actitud que es fundamental en este momento por parte del Gobierno, pero no creo que suceda y es una escucha con una perspectiva abierta y conciliadora, con algunos escenarios pues que ha planteado el tema de reforma a la salud y la reforma laboral.

El tema de la reforma a la salud ha sido una pelea con las EPS, con las asociaciones médicas y de pacientes, en general con los grupos de interés. En este momento Petro debería concentrarse más bien en cuáles son las reformas posibles, cuáles son las reformas que pueden aprobar y trabajar sobre esa base.

Porque le guste o no, es el Congreso que hay y es el que va a tener que votar esas reformas, no se van a probar con marchas o manifestaciones públicas que son los recursos que utiliza para llamar a la gente a las calles y hacer sus discursos de balcón, eso es válido dentro de la democracia, pero los trámites de las reformas son muy claras y es con estos grupos de interés con los que en últimas van a tener que conciliar.

Eso es claro, porque este sería el segundo año legislativo sin que las reformas pasen, pues recordemos que el primer año legislativo no pasó ninguna reforma importante salvo la reforma tributaria y que esto se repitiera sería fatal para el proyecto de cambio del presidente.

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Author

Natalia Salamanca

Comunicadora social y periodista, con experiencia en reportería para prensa, desarrollo de entrevistas, elaboración de notas de política, salud y temas culturales. Natalia se especializa en la redacción de artículos para páginas web, actualización de noticias y apoyo en la consecución de contactos a nivel de América Latina.