Villa la Angostura mágica
Villa La Angostura está situada en la orilla norte del Lago Nahuel Huapi, en el sur de la Provincia del Neuquén. Se encuentra en el corazón de la región Tres Parques-Siete Lagos, que comprende los Parques Nacionales Lanín, Arrayanes y Nahuel Huapi, junto con siete lagos entre San Martín de los Andes y Villa La Angostura. Esta ubicación privilegiada ofrece una oferta turística impresionante, que en los últimos años ha atraído cada vez más visitantes y se ha consolidado como uno de los destinos imperdibles en la Patagonia argentina.
Su enorme belleza reside en el entorno natural que lo rodea. Bosques patagónicos, el lago, ríos, altas montañas y el encanto de ser una ciudad no tan masificada como su vecina Bariloche. Villa la Angostura te recibirá con sus paisajes de montaña, bosques y lagos capaces de robarse el corazón de hasta el viajero más exigente.
Además, el centro de la ciudad es pequeño y conserva la arquitectura tradicional patagónica con materiales de madera y piedra de la zona.
Historia
Esta región ha sido habitada durante aproximadamente 10.000 años. A lo largo de la historia, indígenas, conquistadores, misioneros y colonos han dejado su marca en el lugar.
Los colonos comenzaron a llegar a fines del siglo pasado. En 1902, tras la resolución de la Cuestión de Límites con Chile, el Gobierno argentino estableció la colonia agropastoril “Nahuel Huapi”, distribuida en todo el perímetro del lago homónimo. Consistía en parcelas de 625 hectáreas que se asignaban mediante subasta pública.
Con gran esfuerzo, los colonos se establecieron en la zona, dedicándose principalmente a la agricultura, ganadería y explotación forestal. En ese período, se destacó la figura visionaria de Primo Capraro.
En 1934 se creó el Parque Nacional Nahuel Huapi, marcando el comienzo de una nueva etapa para la región, que gradualmente se convirtió en un destino turístico destacado.
Exequiel Bustillo, desde la presidencia de la institución, impulsó las obras necesarias para acceder a la belleza natural de estos paisajes. Bustillo había adquirido el año anterior dos lotes pastoriles, identificados como números XII y XIII. Sin embargo, su establecimiento estaba a casi cuatro horas en bote de Bariloche, lo que representaba un inconveniente significativo en caso de emergencia, con el riesgo que ello conllevaba ante situaciones imprevistas.
Decidió entonces gestionar la instalación de un radio telégrafo en su propiedad. Se dirigió a San Carlos de Bariloche y solicitó una reunión con el Dr. Carlos Risso Domínguez, director de la oficina local de Correos y Telégrafos.
El funcionario le propuso instalar una oficina radiotelegráfica en el paraje "Correntoso", donde los habitantes mostraban interés en contar con ese servicio. Se propuso la instalación de una torre en Correntoso en combinación con otra de mayor potencia en Bariloche.
Durante aquellos días, Bustillo se hospedaba en el Hotel Correntoso o en el hospedaje del escocés Ernesto Jewell de Puerto Manzano, ya que su nueva propiedad estaba en construcción y no ofrecía comodidades.
En el Hotel Correntoso, compartió la idea con Primo Capraro, quien se mostró entusiasta y decidió colaborar aportando el equivalente a tres mil pesos, además de proporcionar la mano de obra para la construcción de la oficina. Bustillo y Ketrihue (la estancia propiedad de las familias Lynch y de Uribelarrea) contribuyeron con el 50% restante.
Exequiel Bustillo confirmó entonces la obra al director de la oficina de Bariloche de Correos y Telégrafos de la Nación. Primo Capraro, fiel a su estilo práctico, comenzó de inmediato la construcción de la oficina, a pesar de estar atravesando una aguda crisis financiera debido a la falta de pago del Estado Nacional por sus trabajos como principal contratista para el Ferrocarril.
El proyecto se concretó rápidamente y el domingo 15 de mayo de 1932, a las 11 de la mañana, se llevó a cabo un sencillo acto de inauguración del edificio de la oficina radiotelegráfica "Correntoso", con la presencia de numerosos vecinos y los alumnos de la Escuela 104.Este acto es considerado el evento fundacional de la localidad, aunque el nombre "Villa La Angostura" fue adoptado por Exequiel Bustillo recién cuatro años después.
El nombre "Villa La Angostura" se origina en la geografía única de la región donde se encuentra ubicada. La localidad está en un istmo angosto que conecta la Península de Quetrihué con el continente, facilitando el acceso al Parque Nacional Los Arrayanes. Este istmo, conocido como "La Angostura", es una característica geográfica destacada y distintiva de la zona, y es precisamente de aquí que proviene el nombre de la localidad. "Villa" en el nombre refleja la concepción europea de aldeas turísticas. Así, "Villa La Angostura" captura directamente la singularidad geográfica de encontrarse en este estrecho istmo que forma parte integral de su identidad e historia.
Una de las mejoras más significativas fue la apertura y acondicionamiento de la actual Ruta Nacional 231 en 1994, que conecta la villa con el resto del país y que anteriormente era solo un sendero conocido como "Camino de Herradura".
Desde entonces, Villa la Angostura ha experimentado un crecimiento y desarrollo continuo, transformándose en la hermosa localidad que es hoy.
¿Qué hacer en Villa La Angostura?
Los paisajes de Villa la Angostura se renuevan cada temporada, ofreciendo postales diferentes, pero siempre bellas. Por eso, este destino patagónico se disfruta en verano, invierno, otoño y primavera. En cada época del año tiene su encanto y un buen número de actividades para hacer. Dicho de otro modo, en Villa La Angostura nunca dejarás de maravillarte con sus paisajes.
Las playas, bosques, cascadas y montañas que rodean la villa turística permiten disfrutar de muchas actividades diferentes en contacto con la naturaleza. Asimismo, es el portal de entrada al Parque Nacional Arrayanes, el único espacio del planeta donde se encuentra un bosque natural de esta especie.
Tampoco puedes dejar de pasear por el centro comercial, donde encontrarás una enorme cantidad de tiendas, restaurantes, cervecerías, paseos de compras y más. Todas sus construcciones siguen una estética impecable, donde la piedra y la madera se llevan el protagonismo. La gente de la villa se ocupa de cuidar cada detalle, de mantener las calles limpias y ordenadas, de manera que el turismo no piense en otra cosa más que en volver. Y lo cierto, es que lo consiguen.
Para disfrutar a pleno de Villa La Angostura te recomendamos pasar al menos 3 o 4 días, aunque si dispones de más tiempo tampoco estará mal. La villa es perfecta para descansar, desconectar de la rutina, respirar aire puro y celebrar la belleza de la Patagonia.
Recorrer la Avenida Arrayanes de punta a punta
La Avenida Arrayanes no es excesivamente larga, pero sí sumamente pintoresca. La misma transcurre a lo largo de la Ruta 40, la cual en ese tramo que atraviesa el centro de la villa cambia de nombre.
Esta vía comercial es ideal para comprar chocolates, cerveza artesanal, productos regionales, indumentaria, artesanías y hacer un tour culinario. Si por algo se distingue Villa La Angostura es por la enorme oferta gastronómica. Por eso no puedes irte sin probar el típico cordero patagónico y otras delicias de la región.
A lo largo de la Avenida Arrayanes hay una sucesión continua de tiendas de indumentaria, restaurantes, bares, cervecerías, puestos de artesanías, agencias de viaje, chocolaterías y más. Su ambiente es muy animado día y noche y en cualquier época del año. Además, al estar sobre la Ruta 40, inevitablemente pasarás por ella.
La Avenida Arrayanes no solo es atractiva desde el punto de vista comercial, sino también arquitectónico. Sus construcciones en madera y piedra son sumamente prolijas y forman un conjunto muy armónico. Por eso, no solo te dediques a hacer compras, sino también tómate tu tiempo para admirar los detalles y descubrir el encanto que esconde cada uno de sus rincones. Su estilo alpino, con las montañas alrededor, te enamorará.
Hacer el circuito histórico por Villa La Angostura
Si te interesa conocer los edificios históricos de Villa La Angostura, puedes hacer este circuito que te llevará a descubrir los diferentes estilos arquitectónicos que caracterizan la región. El paseo es corto, tranquilo y cada lugar se encuentra identificado con cartelería.
Desde el centro, tomando el boulevard Nahuel Huapi, a mano derecha verás el primer edificio del circuito: la capilla Nuestra Señora de la Asunción. Erigida en 1936, destaca por sus hermosos vitrales y el vía crucis hecho en pequeños paneles de cerámica.
Frente a la capilla se encuentra otro de los edificios históricos de Villa La Angostura: El Messidor. Esta construcción de 1942 funciona como residencia oficial del gobernador de la provincia de Neuquén. A 50 metros de la escuela se encuentra el edificio de la Escuela 104 y frente a ella el Hotel Angostura, el primero construido por Parques Nacionales en el año 1938.
La vieja Usina (sobre el boulevard Nahuel Huapi) es otro protagonista de la ruta. Hoy es día es la sede del Museo de Villa La Angostura, donde podrás conocer mejor la historia de la villa. Más adelante, verás la oficina de Parques Nacionales (de 1936) y el Muelle Modesta Victoria (de 1937). Continuando por el boulevard, en dirección al Istmo, se encuentra el ex Edificio de Correo y del Juzgado de Paz, otras dos construcciones históricas de Villa La Angostura.
Enamorarte de las Bahías Mansa y Brava
Tomando el boulevard Nahuel Huapi se llega a Puerto Angostura, la zona de la villa situada junto al Lago Nahuel Huapi. En este punto se encuentran la Mansa y la Brava, dos hermosas bahías separadas entre sí por un pequeño istmo (una franja de tierra muy estrecha) que une la Península de Quetrihué (donde se encuentra el Parque Nacional Arrayanes), con el resto de la ciudad.
Bahía Brava-Villa la Angostura
Además de su atractivo visual, la zona reviste interés histórico, puesto que es el punto a partir del cual se fundó la villa. Por eso, allí verás algunas edificaciones antiguas perfectamente conservadas, como la capilla Nuestra Señora de la Asunción que mencionamos antes.
En este istmo se encuentran las hermosas Bahía Brava y Bahía Mansa. Ya el nombre de cada una ayuda a deducir que proviene del tipo de oleaje que recibe el lago en cada sector. La Mansa, al estar protegida por la península, posee un oleaje mucho más tranquilo; mientras que la Brava está más expuesta. Aunque, en ocasiones la Bahía Brava también está calma.
Cualquiera de las dos es muy bonita y cuentan con playas para disfrutar del lago en la temporada estival. En época de verano es cuando más movimiento poseen, aunque en todo momento del año puedes visitarlas.
En la zona de playa Mansa hay un sector de juegos para chicos y el acceso al sendero que conduce al Bosque de Arrayanes. El sendero desde Puerto Aventura al bosque tiene 12 km solo de ida. Desde nuestro punto de vista, vale mucho la pena hacerlo. Además, de camino pasarás por los miradores de las dos bahías.
En la zona de Puerto Angostura hay un parque con un mercado artesanal, restaurantes y bares. Además, ambas playas cuentan con un pequeño muelle desde los cuales salen las excursiones de navegación por el Nahuel Huapi y los paseos lacustres al Bosque de Arrayanes.
Descubrir el Bosque de Arrayanes
El Bosque de Arrayanes es uno de los grandes atractivos de Villa La Angostura y un lugar que no puedes dejar de conocer. Situado en el extremo de la Península de Quetrihué (que en Mapuche significa «donde hay arrayanes»), es accesible caminando o en barco. Incluso, puedes combinar las dos modalidades y vivir ambas experiencias. Para no condicionar el ritmo de la caminata, puedes optar por ir en barco y volver a pie, aunque cualquier opción es válida.
¿Qué tiene de especial el Bosque de Arrayanes? La respuesta es muy sencilla: es el único que queda en el mundo. Hace unos años desapareció el que se encontraba en Japón, por lo que Argentina atesora el último bosque de esta particular especie de árbol. De allí que sea una de las muchas áreas protegidas que hay en la región.
El Bosque de Arrayanes es mundialmente famoso por su belleza y originalidad. Ocupa una superficie total de 1.000 hectáreas a lo largo de las cuales se aprecian ejemplares de estos árboles nativos. Se estima que tanto ellos como los que se encuentran en la Isla Victoria tienen alrededor de 300 años de antigüedad.
El arrayán es un árbol que puede superar los 18 metros de altura, que cuenta con un tronco sumamente retorcido y un color canela característico. Esta corteza está cubierta de manchas blancas irregulares que son también un sello distintivo de la especie.
¿Sabías qué? Se dice que Walt Disney se inspiró en el Bosque de Arrayanes para dar vida a una de sus obras emblemáticas, Bambi. Por eso, si visitas el Bosque de Arrayanes no puedes dejar de acercarte a la «casita de Walt Disney», una acogedora cabaña de madera que te dará la bienvenida.
¿Cómo llegar caminando al Bosque de Arrayanes?
Como te contamos antes, una de las maneras de llegar al Bosque de Arrayanes es caminando a través de un sendero que se ubica en la entrada al Parque Nacional a pocos metros del muelle de Bahía Brava.
El recorrido es de 12 km y transcurre a lo largo de un bosque de coihues, ñires, cipreses, radales y otros. La pendiente es bastante pronunciada en los primeros 800 metros y exige mayor esfuerzo, pero, en general la caminata es tranquila y no demanda demasiado esfuerzo. Aunque, si no estás acostumbrado a caminar, deberías optar por llegar al Bosque de Arrayanes navegando.
Luego de transitar la primera parte del recorrido (mediante unas escaleras de madera), llegarás a una bifurcación que da acceso a los Miradores de Quetrihué. Desde allí se aprecia una vista increíble del Nahuel Huapi, con sus brazos Machete, Rincón y Última Esperanza. Retomando hacia la bifurcación, verás otro sendero que conduce al mirador Bahía Mansa, punto desde el cual se aprecia el istmo de la península y la pintoresca bahía.
La senda con escaleras que conduce a los miradores se encuentra a la derecha, pasando la entrada al Parque Nacional. Por ende, primero puedes hacer este recorrido y posteriormente ir caminando al Bosque de Arrayanes.
Luego de sortear los 12 km del sendero, llegarás al embarcadero del final de la península (situado en un entorno muy bonito). Aquí mismo se encuentra el camino que transcurre por pasarelas de madera y recorre la zona donde hay más arrayanes. Antes de regresar, no dejes de dar un paseo por el lugar.
El sendero al Bosque de Arrayanes se puede hacer a pie o en bicicleta. En cualquier caso, tienes que tener en cuenta que la ida y la vuelta implican una travesía de 24 km. Si esto te parece demasiado, existe la posibilidad de combinar la ruta por tierra y la navegación. Para poder hacer esto tendrás que corroborar antes el horario de salida del catamarán para no perdértelo.
Tal como te contamos antes, nuestro consejo es que optes por ir al Bosque de Arrayanes en embarcación y regresar a pie. De ese modo, no estarás tan condicionado con el horario, además que la pendiente de regreso es menos pronunciada.
Otra cosa a tener en cuenta es que, si bien el sendero está habilitado todo el año, cada estación posee su propio clima. En invierno oscurece más temprano, por lo que deberás prever muy bien los tiempos para que no te agarre la noche en el sendero. Para evitar esto, lo mejor es consultar en la oficina del Parque Nacional Arrayanes, donde te darán toda la información que necesites.
No olvides llevar ropa acorde a la temporada y calzado cómodo. Intenta cargar una mochila liviana con agua y algo para comer. Al llegar al bosque encontrarás una confitería en la que podrás reponer energías con un chocolate caliente y comer algo rico, pero en el sendero no hay ningún tipo de servicio.
El camino está bien señalizado y no tiene pérdida, aun así, en la entrada al parque te darán un mapa.
Por último, ten en cuenta que te encuentras en un espacio protegido. Por ende, no arrojes ningún tipo de basura y si fumas asegúrate de apagar bien el cigarrillo y no dejar las colillas en el suelo. No olvides que este parque protege el último bosque de arrayanes del mundo, por lo que es responsabilidad de todos que lo cuidemos.
Navegar al Bosque de Arrayanes
De todos los turistas que visitan el Bosque de Arrayanes, son los menos quienes optan por ir caminando. La navegación tiene su encanto, por lo que muchos se decantan por esta opción o por combinar ambas experiencias.
Para visitar el Bosque de Arrayanes de esta manera tendrás que tomar alguno de los barcos turísticos que parten desde Bahía Mansa o Bahía Brava y llegar así a la punta de la Península de Quetrihué.
El paseo en barco al Bosque de Arrayanes se realiza con un guía que te irá contando todo sobre el lago Nahuel Huapi, la historia de los primeros pobladores de la zona, quienes descubrieron el Bosque de Arrayanes y más. Luego de desembarcar, podrás recorrer las pasarelas de madera para conocer el bosque y admirar los ejemplares de arrayanes.
Visitar las Cascada Ñivinco y Río Bonito
Villa La Angostura, además de lagos y montañas, cuenta con hermosas cascadas que puedes visitar. Son varias las opciones disponibles y no hace falta ir a todas. Aunque, nuestro consejo es que no te pierdas la Cascada Ñivinco.
El acceso a este hermoso salto de agua se realiza a través de un sendero que se ubica a un costado de la Ruta 40, sobre el Camino de los 7 Lagos (a 45 km de Villa La Angostura) y 13 km después del desvío a Villa Traful.
El sendero que lleva a la cascada es sencillo y se sortea en aproximadamente 30-40 minutos. Eso sí, inevitablemente deberás cruzar un arroyo, así que prepárate para hacerle frente a las frías temperaturas del agua. De todos modos, el esfuerzo dará resultado, porque cuando llegues al lugar te quedarás maravillado con la belleza de la Cascada Ñivinco.
Otro de los saltos de agua más hermosos de Villa La Angostura es la Cascada Río Bonito. El sendero que conduce a la misma se encuentra sobre el camino que conduce al cerro Bayo y es muy corto (no te llevará más de 20 minutos). El paseo transcurre entre bosques y cuenta con dos miradores desde los cuales obtendrás hermosas postales del cerro Bayo.
La Cascada Río Bonito tiene 35 metros de altura y se aprecia a lo lejos, desde un mirador. El imponente salto de agua cae sobre una olla de agua turquesa inmersa en rocas y mucha vegetación. Sin dudas, otra postal hermosa que vale la pena contemplar.
Subir al Cerro Bayo
El Cerro Bayo es otro de los emblemas de Villa la Angostura. Situado en plena cordillera neuquina, acoge uno de los centros de esquí más importantes del país. Creado en 1970 para la práctica de esquí alpino, es un importante centro turístico de la región. Si los deportes de invierno no son lo tuyo, de todos modos te sugerimos subir al Cerro Bayo y disfrutar de todo lo que tiene para ofrecer.
El camino que conduce al Cerro Bayo se encuentra a 3 km de Villa la Angostura sobre la Ruta Nacional 231 hasta la Ruta Provincial 66 (de ripio), la cual asciende unos 6 km hasta llegar al centro invernal. Una vez en la base del cerro, puedes coger la aerosilla y llegar a la estación de ese modo, o bien, hacer un trekking. Cualquiera sea la modalidad que escojas, en lo alto te espera una vista panorámica alucinante.
El Centro de Esquí Cerro Bayo es uno de los más aclamados del país y cuenta con todo tipo de servicios. Tanto si sabes, como si no tienes idea de cómo esquiar, los profesionales que trabajan aquí te ayudarán a vivir una experiencia increíble. Además, cuenta con un restaurante, bar, tiendas y muchas comodidades más.
Lo mejor de todo, es que el Cerro Bayo no se disfruta únicamente en invierno. En verano también ofrece muchas oportunidades para sus visitantes. La postal nuevamente es imponente.
Escaparse a Puerto Manzano
Si los paisajes de Villa La Angostura te resultan un sueño, espera a conocer Puerto Manzano.
Esta zona residencial se encuentra situada a orilla del Lago Nahuel Huapi, a 7 km de Villa La Angostura, en dirección a Bariloche. Sobre la costa, se encuentra el imponente complejo Bahía Manzano, el cual luce una arquitectura típica cordillerana.
Hacer una escapada a Puerto Manzano es una de las mejores cosas para hacer en Villa la Angostura, así sea para solo tomar un par de fotos del lugar. El trazado de las calles, la vegetación y las construcciones de lujo, hacen de Puerto Manzano un lugar muy pintoresco. Ya sea a pie o en auto, puedes perderte por sus callecitas y luego visitar su playa de arena bañada por las aguas azules, cristalinas y limpias del Nahuel Huapi.
Antes o después de visitar Puerto Manzano, puedes hacer una parada en El Mercado, un paseo en el que no pararás de tomar fotografías. El lugar acoge restaurantes, bares, galerías de arte, tiendas y espacios de entretenimiento. Su ambientación que por momentos remite a la época medieval lo convierte en uno de los rincones más bellos de Villa La Angostura. ¡No te lo pierdas!
Hacer el Camino de los 7 Lagos
Uno de los motivos principales por el cual los viajeros llegan a Villa La Angostura es poder hacer la famosa Ruta o Camino de los 7 Lagos. Este trayecto une Villa la Angostura con San Martín de los Andes, otra hermosa ciudad que tienes que conocer.
Como no podía ser de otra manera, el trayecto transcurre por la mítica Ruta 40. Esta carretera atraviesa los paisajes más hermosos de Argentina en un recorrido de 5.100 km, desde La Quiaca, en el límite con Bolivia, hasta Cabo Vírgenes, en la provincia de Santa Cruz, en la punta final del territorio continental de la Argentina. Hacer esta ruta de principio a fin es el sueño de muchos viajeros.
¿Cuáles son los lagos que atraviesa la ruta? Desde Villa La Angostura hasta San Martín de los Andes son: el lago Espejo, Correntoso, Escondido, Villarino, Falkner, Machónico y Lácar. La mejor manera de hacer la travesía es en vehículo propio, para poder ir parando en cada uno de los lagos. Respecto al momento del día, lo mejor es hacerlo a la mañana o al medio día, que es cuando la luz del sol regala las mejores postales.
En caso de que no tengas movilidad propia, de ninguna manera deberías quedarte sin conocer los 7 lagos. Por eso, tu mejor opción es contratar este tour por el camino de los Siete Lagos y San Martín de los Andes.
Tomar una foto al río más corto del mundo
Villa La Angostura tiene más maravillas con las cuales sorprendernos. Cuando tomes tu automóvil e inicies el recorrido para hacer la Ruta de los 7 Lagos, puedes antes detenerte en el puente que da sobre el río Correntoso. La postal es maravillosa: un corto curso de agua a través del cual el lago Correntoso desagua en el Nahuel Huapi. Presta atención, porque el agua es tan transparente que te permitirá ver enormes truchas enfrentando la corriente.
El río Correntoso no solo es famoso por sus aguas cristalinas y turquesas, sino que es conocido como el más corto del mundo. ¡Tiene apenas 200 metros de longitud!
Luego de admirarlo desde lo alto del puente, puedes caminar sobre la margen accediendo por el desvío de ripio que hay unos 500 metros antes del puente, hacia la izquierda. El río es habitado por truchas arco iris, marrón y de arroyo, de allí que el lugar congregue a los expertos de la pesca con mosca.
El mismo camino de ripio te llevará al lago Correntoso, el cual posee aguas de color verde esmeralda y un paisaje también de ensueño. En la costa sur hay una playa con un camping, un pequeño restaurante y alquiler de kayaks. Si quieres disfrutar del lago Correntoso de una manera diferente, no dudes en alquilar uno y surcar sus aguas cristalinas de esta manera. La experiencia vale mucho la pena.
Disfrutar de la gastronomía de Villa La Angostura
Como buen destino turístico, Villa La Angostura cuenta con un sinnúmero de lugares para comer.
Gracias a que se encuentra situada a orillas del Nahuel Huapi, sus propuestas culinarias se basan en el uso de pescados del lago, como el salmón, la trucha o el bagre preparados de múltiples maneras. También podrás saborear deliciosos guisos con ciervo, jabalí y conejo, así como comidas tradicionales. No faltan la famosa parrillada, las milanesas en sus múltiples versiones y las pizzas.
El cordero es una delicia culinaria en Villa La Angostura. Preparado a la parrilla o al asador, el cordero patagónico es tierno, jugoso y lleno de sabor. Es un plato típico de la región que no te puedes perder.
Los vinos y la cerveza artesanal están a la orden del día. Por las tardes, las cervecerías se llenan de jóvenes que se reúnen a tomar una cerveza con una picada o las típicas papas con cheddar.
Para los amantes de lo dulce, Villa La Angostura se distingue por la producción de frambuesas, arándanos, zarzamoras y ciruelas. A base de ellas se elaboran desde deliciosas tortas hasta frescas mermeladas que son el acompañante ideal de los desayunos y meriendas. Tampoco faltan los chocolates artesanales, que, de hecho, son un sello distintivo de esta localidad y de Bariloche. Las mejores chocolaterías del país se encuentran aquí, así que no te vayas sin probarlos. Hay muchas chocolaterías artesanales como El Turista o Abuela Goye. Para nosotros las mejores son Rapa Nui y En el Bosque, tienen una gran variedad de chocolates y todos son una auténtica delicia.
Isla Victoria
La visita a la Isla Victoria es otro imperdible y tiene una duración de 90 minutos. Se llega con el catamarán hasta Puerto Anchorena y luego se recorre un sendero interno de la isla hasta llegar a Playa del Toro, lugar donde se encuentran pinturas rupestres hechas por los habitantes originarios de la zona. Además, dicha playa es de origen volcánico, lo que le da un entorno espectacular.
¿Cómo llegar a Villa La Angostura?
Villa La Angostura está a solo 43 km de la República de Chile, cruzando el paso Cardenal Samoré, y a 83 km de San Carlos de Bariloche, aproximadamente a una hora en carro. La encantadora ciudad de San Martín de los Andes está conectada con Villa La Angostura a través del corredor turístico conocido como la Ruta de los 7 Lagos, que ofrece paisajes de una belleza incomparable.
Desde Bariloche
Como las distancias en Argentina son tan grandes que lo más habitual es que los viajeros se muevan en avión para ahorrar tiempo. En ese caso, el aeropuerto de San Carlos de Bariloche será tu puerta de entrada a la región. Varias aerolíneas operan desde muchas ciudades argentinas, como Mendoza, Buenos Aires y El Calafate.
Una vez que arribes a Bariloche, lo mejor es alquilar un vehículo y moverte de esta manera por la zona. También tienes la opción de tomar el autobús urbano número 72 rumbo a la terminal de ómnibus de Bariloche, para luego tomar otro micro hacia Villa La Angostura. Las empresas Vía Bariloche o Albus son las compañías que cubren el trayecto.
Finalmente, si tu intención es conocer Villa La Angostura en un solo día, puedes tomar alguno de los tours que salen desde Bariloche. De todos modos, no es la opción que más te recomendamos. Lo ideal sería pasar unos días en Bariloche, otros en Villa La Angostura y finalmente quedarte un par de días en San Martín de los Andes.
Claro está, que no son las únicas ciudades del norte de la Patagonia que valen la pena. Si viajas con más tiempo, visitar El Bolsón, Lago Puelo, el Parque Nacional Los Alerces o la ciudad de Esquel son propuestas imperdibles. Cada uno de estos rincones tienen muchos motivos por los cuales deberías visitarlos.
Desde San Martín de los Andes
También puede que llegues a Villa La Angostura desde San Martín de los Andes. El camino que une ambos destinos es un atractivo turístico en sí mismo. Hablamos de la famosa Ruta de los Siete Lagos. Por eso, si puedes alquilar un coche, hacer este trayecto por tu cuenta y parar para conocer los lagos, no te arrepentirás.
Desde San Martín de los Andes es posible llegar a Villa La Angostura tomando un autobús. La empresa Albus realiza varios viajes en el día. La única contra es que de esta manera no podrás visitar los 7 lagos. En ese caso, la opción más viable sería tomar un tour desde San Martín de los Andes para hacer este trayecto y conocer la ciudad.
Desde Chile
El país vecino de Chile también se encuentra conectado con Villa La Angostura, puesto que la frontera está muy cerca. Para cruzar la imponente Cordillera de los Andes tienes varios pasos fronterizos habilitados entre la región de Los Lagos, Neuquén y Río Negro.
El más directo y cercano a Villa La Angostura es el paso Cardenal Antonio Samoré. El mismo conecta con la ciudad de Osorno (Chile), a través de la Ruta 215, la cual está en muy buenas condiciones y te llevará por paisajes imponentes.
Más al norte, a la altura del Volcán Lanín, se encuentra el paso Mamuil Malal. El mismo comunica las localidades de Villarrica y Pucón en Chile con Junín de los Andes y San Martín de los Andes en Argentina. El último paso fronterizo más cercano a Villa La Angostura es Hua Hum. Pero, en este caso la ruta es de ripio y está en peor estado.
Transitar estos pasos terrestres entre Chile y Argentina a través de los Andes es una experiencia increíble. Aunque, no es la única manera de cruzar de un país a otro. Hay otra posibilidad emocionante que combina tierra y navegación hacia el sur. Hablamos del Cruce Andino, una ruta que comunica Puerto Varas (Chile) y Bariloche. La misma te permitirá conocer Puerto Blest y navegar por paisajes que te dejarán sin aliento. Una vez en Bariloche, solo resta moverte por vía terrestre a Villa La Angostura.
Vale aclarar que esto último es una actividad turística que también se ofrece desde Bariloche. No tienes más que acercarte a la Oficina de Turismo de la ciudad y contratar tu excursión a Puerto Blest.
Villa La Angostura es especial, y queremos que puedas descubrir esto con tus propios ojos. A estas alturas, la conclusión más obvia es que este destino increíble se disfruta con todos los sentidos. Los paisajes de la villa quedarán grabados en tu memoria para siempre y antes de irte ya estarás pensando en cuándo volver. No dejes de hacerlo.
Villa La Angostura siempre tiene algo nuevo con lo cual sorprender a sus visitantes.