Guaraní "blue”: La alternativa de los argentinos ante la falta de dólares
La economía argentina padece, desde
hace una década, una de las inflaciones
más altas del continente. Producto de esta
inflación rampante la demanda del peso
argentino por parte de sus ciudadanos es
cada vez más baja. Los ahorristas huyen de
la moneda nacional buscando refugio en
la moneda favorita para cuidar sus ahorros: el dólar estadounidense. Sin embargo,
los dólares no son fáciles de conseguir por
medios legales. El Gobierno presidido por
Alberto Fernández ha puesto, desde su llegada al poder, un límite de compra legal
del “billete verde” de tan solo USD $200 al
mes, además de aplicar un fuerte impuesto
que oscila el 41% para compras con tarjetas
de crédito en el exterior, el llamado “dólar
solidario”. Por esta razón, los ahorristas han
buscado otras soluciones y alternativas para
cuidar su dinero.
Según reveló el portal Plan B, de Misiones,
ante la falta de dólares, en dicha provincia
del norte de Argentina se está recurriendo a
la práctica de ahorrar en guaraníes, moneda oficial de Paraguay. El diario ABC de
Paraguay se hizo eco de esta información y señaló en un artículo que “con la poca
circulación de la moneda norteamericana,
el guaraní se convierte en una opción de
compra para los argentinos, quienes posteriormente lo utilizarán en sus viajes a Encarnación, o simplemente lo usarán como
ahorro ante el deterioro paulatino de su propia moneda”.
Demanda de dólares
En Argentina está completamente naturalizado el hecho de tener cotizaciones paralelas con el dólar respecto al peso. La denominación “dólar blue” se empezó a utilizar en
el país sudamericano en 2011, como consecuencia de las restricciones aplicadas para
la adquisición de la moneda extranjera impuestas por la AFIP (Administración Federal
de Ingresos Públicos), entidad responsable
de la recaudación de impuestos, y el Banco
Central de la República Argentina durante
el gobierno de Cristina Fernández
No se sabe a ciencia cierta de dónde proviene
esta denominación para el dólar que se obtiene en el mercado negro, al doble del precio del dólar legal. Según el portal Clarín, la
explicación sobre su denominación señala
que se llama así porque en inglés “blue”,
además de nombrar al color azul, remite
a algo “oscuro”. Otra hipótesis lo relaciona
con las operaciones de compra a través de
bonos o acciones de compañías conocidas
como “blue chips”. También lo vinculan con
el color aproximado que aparece cuando se
aplica un fibrón (marcador) para detectar
billetes falsos.
Otra manera de escapar del peso
El guaraní se suma así a la lista de monedas
preferidas por los argentinos para escapar del
peso. Aunque históricamente el dólar ha sido la
moneda de refugio, este último lustro la opción
de ahorrar en euros, reales y pesos chilenos, se ha
vuelto muy apetecida por los ahorristas gauchos.
“Este mercado de guaraníes contra pesos
no solamente se genera a partir de la
reapertura de la frontera formal entre la Argentina y Paraguay, sino que ya viene generándose a partir del intenso comercio por
los pasos informales que explotó y encontró
nuevas formas a partir del inédito cierre de
fronteras que impuso el Covid-19”, destacó
el portal misionero Plan B.
Así como en Buenos Aires se ven personas
vendiendo dólares de manera irregular en la calle Florida, se observan vendedores de
guaraníes ofreciendo su moneda en la ciudad de Posadas, capital de la provincia de
Misiones. El “guaraní blue” que se obtiene
en este mercado informal permite a los
argentinos comprar dólares en Paraguay.
El guaraní es fácilmente cambiable por
la moneda estadounidense en cualquier
casa de cambio u entidad financiera paraguaya, ya que no hay cepo ni controles de
cambio en ese país.
En caso de conservar sus ahorros en la
moneda paraguaya, los ahorristas pueden
estar tranquilos, ya que el guaraní es
la moneda más antigua y estable de la
región. Con la moneda del Paraguay se
pueden comprar hoy practicamente los mismos dólares
que en 2002.
Ya nadie quiere pesos argentinos
En las ciudades fronterizas paraguayas
ya nadie quiere pesos argentinos. Como
ejemplo de esto, el peso se dejó de aceptar
en Encarnación para las operaciones comerciales como la compra de electrónicos,
ropa, tecnología, repuestos automotores,
entre otras. Lejos quedaron los tiempos
en que un argentino iba con los pesos y
eran aceptados sin problema en todos los
comercios. Para poder comprar en los establecimientos paraguayos hay que tener
guaraníes, reales o dólares.
No es de extrañar que ya no se acepten los
pesos argentinos. Argentina se posicionó,
el año pasado, como el segundo país con
mayor devaluación de Latinoamérica,
después de Colombia. A esto se le suma
una inflación del 48% alcanzada en el
año 2021 y una inflación estimada del 55%
proyectada para el año 2022.
Ante este escenario se espera que la demanda de guaraníes por parte de los
ahorristas argentinos siga en aumento en
los próximos años.
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