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Colombia, un país que busca el cambio

El ingeniero Rodolfo Hernández de la Liga de Gobernantes Anticorrupción va a la segunda vuelta de la elección presidencial en Colombia con 5.953.209 votos, es decir, un 28,15 % contra el candidato de la izquierda, Gustavo Petro, quien obtuvo el primer lugar con 8.527.478 equivalente al 40,32 % de los sufragios. Aunque Petro ganó por un importante número de cerca tres millones de votos, hay que decir que dadas las circunstancias políticas en Colombia, el ex alcalde de Bucaramanga tiene muy buenas posibilidades de ganar y ser el nuevo mandatario, ya que los 5.000.000 de votos de Federico Gutiérrez, representante del uribismo, irían a parar al candidato de la Liga de Gobernantes Anticorrupción.

Algunos analistas ya habían predicho que el candidato Hernández era el único que podría ganarle al exguerrillero en segunda vuelta. Incluso unos días antes de la primera vuelta el candidato del Pacto Histórico habría buscado conversaciones con el bumangués para hacer una posible alianza, pero Hernández no aceptó. En su momento el representante de la izquierda manifestó a su equipo de comunicaciones que el ingeniero tenía una buena estrategia en las redes sociales y estaba haciendo las cosas bien. A su vez Hernández llegó a manifestar que Petro estaba preocupado por su avance. En una entrevista exclusiva para VISIÓN el pasado mes de febrero Rodolfo Hernández se mostraba confiado respecto a su estrategia digital, e incluso vaticinaba un amplio triunfo sobre sus contendientes electorales.

El primer análisis que hay que hacer en Colombia es que naturalmente la ciudadanía quiere un cambio. Ya es un hecho histórico que la derecha por primera vez no va a segunda vuelta de las presidenciales. Los dos candidatos que pasaron a definir el balotaje representan para los colombianos una ruptura con el establecimiento.

A Rodolfo Hernández le funcionó mantener su estrategia de no realizar alianzas con ninguno de los partidos políticos tradicionales. Los ciudadanos que por nada del mundo votarían por la izquierda ni por Federico Gutiérrez, quien decidió aliarse con el Centro Democrático, partido político del ex presidente Álvaro Uribe Vélez y cercano a las maquinarias tradicionales, decidieron entregarle su voto al ingeniero Rodolfo y prefirieron mantenerse alejados de los extremos de la derecha y la izquierda.

El triunfo del exalcalde de Bucaramanga ya se veía venir pues en la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) aparecía en empate técnico con Gutiérrez, con 20,8 %, y Hernández con el 19,1 % en el tercer lugar. Esto daba ya indicios de lo que efectivamente sucedió. La cercanía de este porcentaje vislumbraba la posibilidad de que en las urnas los electores eligieran al ingeniero por encima del ex alcalde de Medellín, como finalmente aconteció.

Hernández logró convencer con su discurso anticorrupción a los colombianos. Aunque sus contrincantes afirmaban que sus propuestas eran populistas, con un mensaje trillado y hasta incoherente, sobre todo por el hecho de tener una investigación vigente por supuesta corrupción en un contrato de manejo de basuras en Bucaramanga; finalmente se evidenció el profundo hartazgo con la clase política tradicional y el santandereano representó para muchos colombianos la mejor opción para llegar a la presidencia.

El ingeniero se ha mostrado claro en no aceptar alianzas en su campaña, lo cual hasta el momento parece estar dándole resultados. Su discurso como independiente de la política tradicional parece ser un fuerte imán para atraer los votos de los indecisos y de los decepcionados con la política habitual. Aunque ha sido considerado “el viejo cascarrabias” a Hernández le ha favorecido su estilo confrontativo y directo contra la corrupción.

El miedo hacia Petro

Si bien Petro ganó por un amplio margen en la primera vuelta, en Colombia se mantiene el temor de que con su llegada a la presidencia el país cafetero se puede llegar a convertir en una “segunda Venezuela”. Las propuestas del candidato de izquierda son vistas como populistas para una gran parte de la población. Causan miedo los cambios tan radicales que plantea, sobre todo porque no tiene muy claro de dónde vendrían los recursos para los ambiciosos proyectos sociales que propone y que posiblemente saldrían de fuertes aumentos en los impuestos.

El candidato del Pacto Histórico hizo cambios en su discurso durante la campaña que no le favorecieron. Hizo un llamando a la expropiación de ciertos bienes, a lo cual llamó “democratización”. Tuvo que salir a explicar que no le iba quitar a nadie nada, sin embargo, muchos colombianos no le creen y lo han comparado con el discurso de Hugo Chávez en la época que se lanzó por primera vez a la presidencia.

A Petro se le acusa de haber contribuido a la división con sus reflexiones cargadas de odio y de incitación a la violencia en los momentos en que hubo protestas sociales en Colombia durante el mandato del presidente Iván Duque. Esto le ha ayudado a reforzar su imagen de querer llevar a cabo una venganza en medio de la lucha de clases. Se ha vendido a sí mismo como el “mesías prometido” que sacará a Colombia del atolladero y que él será el artífice del cambio.

Uno de los motivos por los que Petro causa miedo es por haber argumentado en una entrevista que al siguiente día de ser nombrado como presidente cancelaría los proyectos de exploración petrolera. Incluso aseguró querer acabar con el ahorro privado y las pensiones. “La propuesta que decía ‘vamos a echarle mano a los fondos de pensiones privados’ porque son recursos públicos, esos no son recursos públicos”, declaró para medios nacionales. Sin embargo para muchos esta medida es vista como un robo y genera alarma entre los ciudadanos.

El perdón social que propuso Petro es otro de los temas que más se le han criticado, a raíz de la reunión entre su hermano Juan Fernando Petro e Iván Moreno y otros condenados por corrupción. El político dijo a medios de comunicación que buscaba construir un ‘perdón social’, un concepto que se discute en las cárceles del país, pero que presuntamente se buscarían rebajas en condenas. Para los colombianos esto se interpreta como una búsqueda de impunidad para los corruptos que han desangrado el erario público, lo cual es un hecho inaceptable.

El ex burgomaestre de Bogotá durante su campaña ha cambiado varias veces sus posiciones y las ha ido modificando a medida que ha recibido críticas, pero en la mente del electorado colombiano ha quedado la impresión de que efectivamente hará peligrosos cambios al país.

Los retos de Hernández

A Rodolfo le puede favorecer esta percepción de los ciudadanos pues influye directamente en el comportamiento de los sufragantes como ya ocurrió en la elección del 2018. Los colombianos votaron contra Petro, escogiendo a Iván Duque, por lo que los ciudadanos que no quieren que Colombia elija el camino de la izquierda votarían en masa por Hernández para evitar que sea elegido Gustavo Petro.

De lo que se habla hoy en el país es de la importancia del cambio en la manera de hacer política. La estrategia en redes que llevó a cabo el ingeniero tuvo grandes resultados. Aunque se mantuvo ausente en los debates supo ganar con efectividad votos a través de la plataforma Tik Tok. Desde que pasó a segunda vuelta Rofoldo ha enfrentado una serie de ataques del petrismo en las redes sociales.

Por su parte el ingeniero también debe manejar sus reacciones agresivas frente a la prensa y manejar con mayor habilidad las preguntas incómodas, pues como presidente tendría que enfrentarse a esto cotidianamente y se le ha visto en una actitud que no le favorece en campaña. Además, debe informar a la ciudadanía con mayor claridad la investigación que tiene pendiente en su contra, pues este tema es su “talón de aquiles” y será aprovechado sin duda para acrecentar una mala imagen de él.

Aun nada hay dicho, todo está por definirse en Colombia de aquí al próximo 19 de junio. Por tanto, ambos candidatos tendrán que reforzar los apoyos y aclarar las dudas que han generado entre los votantes si quieren ganar pues es una contienda definitiva para los destinos del país suramericano, que por ahora ha dicho no a las fuerzas políticas tradicionales y quiere un cambio, aunque deberá decidir qué tipo de transformación es la que conviene.

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VISIÓN, La Revista Latinoamericana

Lo más relevante de la economía, la política y los movimientos sociales de las naciones de habla hispana de este continente, es analizado por los más renombrados periodistas y columnistas que viven a diario estos cambios en sus respectivos países. VISIÓN le ofrece cada 30 días el punto de vista latinoamericano, de los sucesos más importantes que ocurren en nuestro continente.