“Durante las dictaduras del Cono Sur, ni Pinochet ni Videla osaron entrar en una embajada”: Ricardo Abello
El presidente de Ecuador Daniel Noboa, ordenó a la Policía de la nación suramericana irrumpir en las instalaciones de la Embajada de México en Quito, con el objetivo de detener al exvicepresidente Jorge Glas, a quien se le había otorgado el estatus de asilo político. Voces de rechazo se escucharon por parte de los distintos mandatarios latinoamericanos e incluso de la comunidad internacional la violencia de esta acción.
En entrevista con VISIÓN Ricardo Abello, catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario analizó la trascendencia de este hecho para los dos países. “Hay una clara violación del Derecho internacional tanto consuetudinario como convencional y, por otro lado, a la costumbre latinoamericana relativa al asilo”
Para Abello, Noboa no calculo el costo de la decisión para sus relaciones diplomáticas incluso con el mundo. “La Organización de los Estados Americanos (OEA), por 29 votos aprobó una resolución condenando lo ocurrido en Quito y la comunidad internacional está también en contra y que Estados Unidos se haya pronunciado a favor de la figura del asilo, es increíble que haya sucedido”, sostuvo.
El catedrático opina que algunas sanciones políticas podrían no aplicarse, pero ambas naciones necesitarán reunirse para negociar y restablecer la normalidad en sus relaciones diplomáticas.
VISIÓN: ¿Por qué se considera que esta irrupción a la fuerza en la Embajada de México es un hecho que reviste mucha gravedad?
Ricardo Abello: Esto hay que mirarlo bajo dos perspectivas. Por un lado, la transgresión de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que establece la inviolabilidad de los locales donde funcionan las embajadas diplomáticas, así como de la residencia de los diplomáticos. Esta disposición, al ser una norma que no solo es convencional y no solo por estar en un Tratado del cual hacen parte tanto Ecuador como México, sino que además es relevante su tradición históricamente hablando. Es lo que se conoce como el desarrollo del derecho y una positivización de una costumbre internacional. Entonces, bajo ese enfoque, hay una clara violación del Derecho internacional tanto consuetudinario como convencional y, por otro lado, a la costumbre latinoamericana relativa al asilo, que también es una tradición histórica que surge como consecuencia de esa inestabilidad en los gobiernos en América Latina en el siglo XX y por esa razón, Colombia es uno de los padres de este derecho, al haber otorgado el asilo a Víctor Raúl Haya de la Torre en la embajada en Lima durante cerca de más de 5 años.
VISIÓN: El presidente Noboa expresó: “Al pueblo hermano de México quiero expresarle que siempre estaré dispuesto a resolver cualquier diferencia, pero que la justicia no se negocia, y que jamás protegeremos a criminales que les han hecho daño a los mexicanos” ¿Cuál es su interpretación de estas palabras? ¿Considera el presidente Andrés Manuel López Obrador actuó legalmente cuando decidió otorgarle el asilo a Jorge Glas?
R.A.: El Gobierno de México actúa como debía, según los tratados regionales celebrados por los estados de Latinoamérica que señalan que la figura del asilo existe, que quien debe determinar si se trata de un delito político o común, es quien otorga asilo, no el Estado de donde la persona está huyendo para que no haya casos de denegación de justicia y que no haya impunidad.
Hay otros mecanismos que podría pedir el Gobierno ecuatoriano. Pero jamás entrar como lo hizo en la embajada. Realmente aquí es un acto de fuerza, contrario al Derecho internacional. Y sería prudente que el señor Noboa entendiera el alcance de lo que hizo. No se trata de negociar la justicia, para eso hay otros procedimientos, no es el uso la fuerza bruta la que va a resolver los problemas que pueden tener nuestros países y mucho menos atentando contra la integridad de un funcionario mexicano, como lo hizo la policía ecuatoriana.
Por otro lado, existe la obligación de otorgar el asilo, México la ha podido negar, si consideraba que se trataba de un delito común. Al no considerarlo hacerlo pues estamos frente a una posición subjetiva del Gobierno ecuatoriano, pues es el que determina si Glas cometió delitos y la verdad no lo sabemos, porque tiene que llevarse a cabo un proceso, más adelante se puede pedir la extradición. Lo que no puede ocurrir es que haya agresiones como esta.
VISIÓN: ¿Cómo es el procedimiento legal que debería haber seguido el presidente de Ecuador ante la decisión del presidente de México de otorgarle el asilo a Jorge Glas?
R.A.: Lo primero eran las negociaciones diplomáticas directamente con México, si eso no funciona y México insiste en otorgar el asilo, el Gobierno ecuatoriano debía expedir el salvoconducto para que Jorge Glas pudiera salir rumbo a México y adelantar el proceso en Ecuador. Y cuando hubiera una condena en firme, incluso se podía solicitar la extradición y solicitar una orden de captura internacional por medio de la Interpol, existían mecanismos.
VISIÓN: ¿Cuál es su análisis acerca del manejo que el presidente AMLO les ha dado a las relaciones diplomáticas con Ecuador?
R.A.: Yo creo que lo lógico habría sido manifestarse diplomáticamente, no hacerlo de buena manera, sino por los medios de la diplomacia, directamente con México. Lo que sucedió, lo que hizo Noboa por las decisiones que está tomando, es sumamente grave.
Durante las dictaduras del Cono Sur, ni Pinochet ni Videla osaron entrar en una embajada para capturar a las personas que estaban persiguiendo. Entonces, realmente esto va más allá de lo que hacen las dictaduras. Ecuador le otorgó el asilo a Julián Assange, el Reino Unido no reconoce la figura del asilo, pero nunca se atrevió a entrar por la fuerza a la Embajada de Ecuador en Londres para sacarlo.
Realmente lo que ha sucedido es muy grave y creo que él presidente Noboa no se ha dado cuenta y no quiere entender la gravedad de lo que ocurrió. Este es un precedente muy complicado en estos momentos en los que tenemos una polarización tan fuerte en América Latina y a nivel mundial.
VISIÓN: Algunos han dicho que esa decisión del presidente Noboa se debe a que es inexperto, muy joven, que no midió las consecuencias. ¿Cuál sería la causa de esta decisión? ¿Hay alguna explicación para eso?
R.A.: Hay una tendencia a querer resolver las cosas por la fuerza, porque no han funcionado las medidas jurídicas, posición con la que no estoy de acuerdo porque creo que sí funcionan las acciones legales
Lo que ha pasado en El Salvador y la reacción ahora en Ecuador, también se relaciona a esa inseguridad y querer resolver las cosas por la fuerza.
Un de las causas de estas decisiones es la juventud Noboa, porque a los jóvenes les falta leer historia y por eso no conocen cuáles han sido los precedentes cuando se han querido resolver las cosas por medio de la violencia. La violencia lo único que ha traído es más violencia. La mano dura trae más mano dura y muchas injusticias del fondo.
Bajo esa perspectiva se luchó durante la segunda mitad del siglo XX para establecer un sistema fuerte de protección de Derechos Humanos. Y estas nuevas visiones creen solucionar por medio del uso de la fuerza los problemas, trivializan los derechos humanos no entienden que estos no pueden ser banalizados.
Los derechos humanos son inherentes a todos los seres humanos y deben respetarse de igual manera. No podemos decir que haya unos con más derechos que otros, porque ahí es donde entramos en una serie de injusticias que son las que han generado estas grandes diferencias sociales que tenemos en la región.
VISIÓN: ¿Cuál es su opinión acerca de los elogios que ha recibido de los ecuatorianos el presidente Noboa por la decisión de capturar a Glas e irrumpir en la Embajada?
R.A.: Eso es un tema político. Hemos regresado al caudillismo tanto de izquierda como de derecha, y desde ese punto de vista hay personas que siguen ciegamente a esos caudillos. La Organización de los Estados Americanos (OEA), por 29 votos aprobó una resolución condenando lo ocurrido en Quito y la comunidad internacional está también en contra y que Estados Unidos se haya pronunciado a favor de la figura del asilo, es increíble que haya sucedido.
VISIÓN: ¿Qué consecuencias tendría la ruptura de relaciones diplomáticas entre Ecuador y México?
R.A.: Tendrán que volver a sentarse en la mesa y establecer un diálogo de pronto con la intervención y los buenos oficios de terceros pueden ayudar, por lo pronto, el Gobierno de México va iba a presentar ante la Corte Internacional de Justicia una demanda contra Ecuador. Pero el canal del diálogo siempre podrá estar abierto siempre y cuando las partes lo permitan.
En principio la ruptura de las relaciones diplomáticas no lleva perse la interrupción de relaciones comerciales, eso creo que va un paso más adelante. Lo que el mandatario del Ecuador no entiende es que las relaciones nunca volverán a ser iguales. Esa idea de que a la
fuerza se resuelven las cosas y después hablamos. Es típico de los gobiernos de derecha y eso no ha funcionado.
En este momento estamos tan polarizados que todo es izquierda o derecha y el centro ha perdido fuerza y los dos extremos se atraen, bajo esa visión, estamos bajo unas dinámicas muy complejas para establecer relaciones amigas.
Se puede ver con las personas que están respaldando a Noboa al interior del país. Son apoyos que recibe porque sí, no porque haya razón. Hoy en día los proyectos políticos no existen. No se hace una campaña política para construir, sino para destruir lo que dice el adversario y reforzar sus puntos débiles para hacerlo quedar mal y creo que eso es muy grave, es algo que ha llevado a posiciones extremas como la de Ecuador o de los gobiernos de izquierda que son muy dañinas.
VISIÓN: Se dice que lo que el Gobierno ecuatoriano quiere es ganar apoyo de los ciudadanos a nivel interno, teniendo en cuenta que el país está a puertas de elecciones presidenciales. ¿Cuál es su opinión acerca de esta apreciación?
R.A.: Esto ayuda a fortalecer a esos seguidores que lo hacen ciegamente. A los que tienen dudas, los conquistan. Así han funcionado las relaciones diplomáticas, históricamente. Por ejemplo, siempre que el dictador nicaragüense, Daniel Ortega, ha tenido un problema al interior de su país, ha buscado un problema por fuera para que se olviden que es lo que está pasando al y crear esa unión. Políticamente sí es muy usado, desafortunadamente sí.
VISIÓN: ¿Quién es el más perjudicado con la ruptura de las relaciones diplomáticas Ecuador o México?
R.A.: El Gobierno mexicano ha cometido muchos errores tanto en la política interna como a nivel internacional, sin embargo, México sigue siendo una potencia en las relaciones internacionales y en ese sentido tiene una mayor posibilidad de no perder espacios en los centros de negociación multilaterales, es lo que Ecuador sí ha perdido al final con esta decisión.
Con esta irrupción a la Embajada de México cuáles son los apoyos que va a tener Ecuador, por ejemplo, en el marco de Naciones Unidas para determinadas solicitudes o para las negociaciones a las que esté interesado en adelantar el Gobierno ecuatoriano.
Por ejemplo, si mañana se quiere nombrar como relator especial a un experto de ese país en Naciones Unidas, esto afecta esas votaciones y esos apoyos que Ecuador en un momento dado podría necesitar en esos organismos multilaterales.
A México también lo afecta, pero es mucho más fuerte y en ese sentido, pues esas decisiones se minimizan. Hoy en día con esas posiciones extremas hay un regreso al nacionalismo y a menospreciar el derecho y las relaciones internacionales.
VISIÓN: ¿Cuáles son las consecuencias para Ecuador tras las sesiones que lleva a cabo la OEA?
R.A.: Las sanciones son políticas más que de otro tipo. Pero a los Estados no les gusta que los sancionen ni que queden en la mira de la comunidad internacional. Eventualmente, si esto llega a seguir ahondando, podríamos llegar a un extremo de que hubiera
sanciones económicas. Por ejemplo, si Ecuador quisiera pedir un préstamo al Banco Mundial y que se lo negaran, pero pues esas ya son medidas extremas a las que difícilmente se llegará ahora.
Fuente Imagenes: VOA