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El culto al error y a la sobregeneralización



Hola ,

¿Qué tienen en común Carolina Kostner, Roberto Baggio, Michael Jordan, Elon Musk y otros como ellos?

Se han equivocado, y mucho, y a menudo gravemente.

Me gustaría que se detuvieran un momento en las siguientes palabras de los personajes mencionados:

Michael Jordan (uno de los mejores jugadores de baloncesto de todos los tiempos): "He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. Me he perdido casi 300 partidos. Y 26 veces me dieron la confianza para hacer el tiro ganador en el último segundo y fallé. He fallado una y otra vez en mi vida. Por eso he triunfado".

Roberto Baggio (con motivo del Mundial de 1994, en el que Italia perdió contra Brasil): "Los penaltis los fallan los que tienen el valor de tirarlos".

Elon Musk (hablando de su vida): "Puedo ser un gilipollas y cometo errores como todo el mundo, pero tengo un exterior duro porque he acumulado muchas cicatrices".

La gente triunfa porque comete errores

En esta nueva entrega de la serie "Charlas semanales", retomamos el tema de los errores y lo hacemos desde un punto de vista más detallado.

Las personas que tienen éxito suelen diferenciarse del resto del mundo por una razón: no se rinden.

De hecho, estas personas, a pesar de los momentos difíciles, los errores, las decepciones, los fracasos y los contratiempos, han tenido la capacidad de conseguir convertir estos acontecimientos en un trampolín para nuevas aventuras.

No es ningún secreto que el fracaso esconde a menudo el secreto del éxito. Aquellos que han fracasado varias veces, y se han comprometido a no volver a fracasar, han conseguido mejorar hasta el punto de alcanzar el éxito.

¿Cuál es su secreto? ¿Cuáles son los patrones de comportamiento que ponen en práctica para no dejarse abatir por todos los acontecimientos negativos y seguir adelante de todos modos?

La respuesta a esta pregunta es una sola: han cambiado su perspectiva de los errores.

Para ser como ellos, hay que partir del siguiente supuesto: nuestros errores influyen en nuestras elecciones y nuestras elecciones influyen inevitablemente en nuestro futuro.

Por lo tanto, es de fundamental importancia reaccionar correctamente ante los errores y tener la actitud adecuada, de lo contrario corremos el riesgo de dejarnos influir tomando decisiones equivocadas, ante todo la de abandonar.

Cometer errores significa evolucionar

Nuestro cerebro ha evolucionado gracias a nuestra capacidad de cometer errores. Los errores, por así decirlo, son necesarios para nuestra evolución.

Según una teoría publicada en "Trends in Cognitive Sciences". la inteligencia humana se divide en "'inteligencia cristalizada', basada en redes neuronales establecidas que codifican el conocimiento y la experiencia previos, e 'inteligencia fluida', compuesta por conexiones más débiles y transitorias que se forman cuando abordamos problemas únicos o inusuales".

En definitiva, nuestra inteligencia evoluciona en función de los problemas que resolvemos.

Por tanto, cometer errores y resolverlos significa evolucionar, y es la evolución la que conduce a la autorrealización.

Los que cometen errores demuestran que están actuando, avanzando hacia la realización de sus sueños, deseos y metas.

En cambio, quien nunca comete errores nunca podrá realizar nada, ya que no cometer errores significa implícitamente no actuar, no avanzar hacia ningún objetivo concreto.

Cometer errores, por tanto, no sólo es humano, sino necesario, y más aún cuando comprendemos que el error nunca es definitivo, sino que nos ofrece una valiosa retroalimentación sobre nuestros límites y conocimientos.

El mecanismo de la sobregeneralización

Una de las trampas en las que suelen caer quienes cometen errores es el mecanismo de sobregeneralización.

El mecanismo de sobregeneralización es la forma en que extraemos conclusiones universales a partir de un único acontecimiento. Es una tendencia que afecta a quienes sufren de baja autoestima (por diversas razones, como la educación, los fracasos y fracasos del pasado, etc.) o a quienes se orientan hacia el pesimismo y se centran en lo negativo en lugar de en lo positivo.

El mecanismo de sobregeneralización asocia el error a todo el individuo.

Para salir de esta trampa, es necesario cambiar la forma de considerar un error, pasando del paradigma de "lo he hecho todo mal" al de "he cometido un error".

En el primer caso, el objeto de la crítica es todo el individuo y toda su experiencia, mientras que en el segundo juzgamos la acción individual.

Al generalizar en exceso, entramos en un círculo vicioso que nos inmoviliza impidiéndonos actuar.

De hecho, el miedo a equivocarse conduce a la indecisión y la indecisión a la inacción.

Tener que tomar una decisión implica siempre la posibilidad de equivocarse. El error reside en creer que equivocarse es más grave que decidir.

Si bien es cierto que cometer un error puede ser consecuencia directa de nuestra decisión, también lo es que decidir es el único camino a seguir. Por tanto, equivocarse es siempre sinónimo de actuar, y tener la oportunidad de aprender de los errores es la prueba de haber actuado.

Para asumir el error hay que desmontar nuestra tendencia a generalizar en exceso. Tenemos que recordarnos a nosotros mismos que siempre hay algo positivo en los errores y que el mero hecho de actuar también traerá el éxito.

Cuando nos encontramos sobregeneralizando, ampliamos el alcance del error a todo nuestro ser, oscureciendo todas las cosas positivas que hemos hecho en la vida. Pequeños-grandes éxitos, logros, victorias más o menos grandes, todas estas cosas quedan oscurecidas por el mecanismo de la sobregeneralización.

Cometer errores: una retroalimentación valiosa

Cometer errores es un bien absoluto, una forma valiosa de actuar que nos permite hacerlo cada vez mejor.

De hecho, sólo quien se equivoca puede aprender y hacerlo mejor, quien no se equivoca ya se ha equivocado al principio.

Para que se produzca un verdadero cambio de paradigma, tenemos que empezar a pensar en el error como algo absolutamente necesario, un activo, una valiosa retroalimentación que nos acerca un paso más a nuestros objetivos.

Si hacemos las correcciones adecuadas a cada error, el éxito hacia nuestras metas será predecible.

Quien comete errores y aprende de ellos, ya ha ganado, porque, como dice el viejo refrán, se aprende equivocándose.

Hasta pronto.


Coach Max De Vergori - Modelos de Éxito

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Author

Max De Vergori

Max De Vergori es el fundador de Modelli di Successo, un proyecto editorial en línea que se basa en la investigación y el estudio de personas que logran grandes objetivos (a quienes comúnmente se les llama "personas exitosas"). Actualmente, este proyecto cuenta con miles de seguidores y el podcast de Modelli di Successo es uno de los más populares en Italia.